La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) busca soluciones a uno de los problemas más graves del puerto de Ibiza: la falta de espacio. Esta situación afecta especialmente a colectivos como el de los transportistas pero también a trabajadores del propio puerto, como son los estibadores. Ambos coinciden en denunciar cómo esta falta de espacio les afecta en su día a día. Y también en calificar el puerto como «tercermundista».
La APB busca ahora un lugar en el que construir una explanada que permita dar respuesta a algunos de los problemas causados por la falta de espacio. En una reunión con los sectores afectados celebrada este martes, les expuso varias alternativas para levantar un puerto seco. Las posibles ubicaciones van desde Jesús hasta platja d’en Bossa, pasando por Figueretes.
«Como ciudadano, me parece una idea fantástica porque recogerá a todos los chóferes que ahora están desperdigados por ahí», asegura Jaime Esteban, representante de los estibadores, «pero no solventa las necesidades del puerto». Y es que el de Ibiza es un puerto pequeño que hoy en día no puede ofrecer algunos de los servicios que sí deberían estar a disposición de quienes trabajan en él.
«Todos los puertos grandes tienen una terminal para el tema de los transportistas pero aquí no hay espacio», lamenta Esteban, «se ponen donde pueden». La pregunta que nos hacemos nosotros es si esta explanada debe asumirla la APB o si deberían hacerlo los ayuntamientos y el Consell porque hablamos de un problema de la isla, no solo del puerto. Ellos deberían ser los primeros interesados en generar una zona así».
Para los estibadores, la falta de espacio genera otros problemas. En este sentido, Esteban considera que el puerto de Ibiza «ya se creó pequeño y ahora todo son parches». En su opinión, sería necesario ampliarlo pero esto podría significar una reducción del área náutica-deportiva, que es «la que le da dinero a la APB». «La isla tiene unas necesidades que el puerto no cubre por falta de espacio», añade, «el dique de Botafoc ya nació pequeño. Estamos hablando de un tráfico de 3 millones de vehículos al año.
Ahora mismo, por ejemplo, tenemos cargas de áridos en barcos que vienen desde Turquía. ¿Dónde van a operar? Tienen problemas porque no hay sitio ni espacio. Son barcos que traen grava, cemento, arena y materiales de construcción y que no tienen espacios para poder operarlos. Los tienen que traer en camiones y eso encarece el precio».
Esteban explica que, cuando se descarga un barco, hacen falta 1.000 metros lineales de espacio y otros 1.000 más para la carga que se ha de embarcar. Pero eso no existe en el puerto y obliga a los estibadores a trabajar de otra manera. El problema se registra sobre todo en horario comercial, entre las 4.00 y las 12.00 horas. Una franja horaria durante la cual el representante de los estibadores considera que «es un milagro que no pase nada».
«Son infraestructuras tercermundistas para todos los que operan aquí», asegura y lamenta que el puerto no cuente con una zona industrial que facilitaría el trabajo a todos. Ahí entra en juego la explanada propuesta por la APB, que está conceptuada como «una zona multimodal», en al que se puedan realizar ciertas operaciones y, además, atender a las necesidades de los transportistas.
Sin embargo, la realidad a día de hoy es muy diferente: «Vivimos en una isla que está a años luz en muchas cosas. Pero tenemos en el puerto instalaciones medievales». Entiendo que políticamente no suena bien decir que hace falta más espacio. Pero si la isla quiere tener unos servicios, tendrá que hacer algo y dejar de poner parchas. «Hay que ampliar el puerto para poder gestionar las cargas».
El presidente de la Asociación de Transportistas de la Pimeef, José Raya, se pronuncia de una forma muy similar. Raya también habla del puerto como un espacio «tercermundista»: «No hay ningún puerto igual que el de Ibiza. En otros tienes zona logística, polígono, aparcamiento. Aquí no tienes nada».
Y eso que los transportistas llevan años reclamando tener, al menos, un lugar donde poder descansar. No se trata de un capricho. Cuando llegan en barco a la isla, llevan cinco o seis horas con el tacógrafo registrando el horario. Necesitan descansar hasta entre tres y cuatro horas más para cumplir con lo que establece la ley.
«El problema es que, al no haber esta zona, trabajan y si la Guardia Civil les para, el tacógrafo indica que han descansado menos horas y eso significa una multa de 2.001 euros». La falta de este espacio provoca que empreas como las del propio Raya destinen anualmente la friolera de unos 30.000 euros al pago de estas multas. Y, además, «la sensación de que eres un delincuente».
Para Raya, la situación de los chóferes en este sentido «es inhumana». Considera que las propuestas de la APB están bien porque han contado con las opiniones de todos los sectores afectados. «Al menos, es un primer paso», comenta, «se identifica el problema. Pero hace falta ahora que los políticos y la APB tengan la voluntad real de arreglarlo».
Raya asegura que «la culpa es de todo el mundo», incluyendo a las empresas de transporte y a los chóferes. Pero, a la vez, señala que «en Ibiza, dadas las circunstancias del puerto, es imposible hacerlo bien».
«El chófer tendría que poder bajar del barco y descansar en un parking disuasorio con algunos servicios», explica, «ahora no es así y, si no hay un accidente gordo, no pasa nada. Pero yo no quiero ni pensar qué sucederá el día que haya un accidente grave por culpa de esto».
El presidente de los transportistas deja claro que la petición de estos no es «un puerto como los de Japón» pero sí un lugar donde estos trabajadores tengan las condiciones adecuadas para realizar su trabajo como toca.
Mientras tanto, los transportistas reclaman al Gobierno que pida a la UE poder aplicar en islas como Ibiza la excepción del tacógrafo, que ya se aplica en otros territorios insulares europeos. Algo con lo que, al menos, evitarían las cuantiosas multas.