Un trasiego bastante notable de gente que puede observarse desde el exterior advierte de que algo sucede en su interior. Entran y salen en un lapso relativamente corto de tiempo varias personas, todas ellas de origen africano.
Todo ello se ubica en un gran solar, en el que un gorila de gran tamaño recuerda a lo que antaño un día fue y que sigue dando nombre al que los vecinos de Cala de Bou han bautizado como «el asentamiento del gorila». Y es que según denuncian vecinos de la zona, la parcela, ubicada en pleno centro urbano de Cala de Bou, que cuenta con unos 10.000 metros cuadrados y que albergó distintas actividades, como restaurante, mercadillo hippy y espectáculos ecuestres se habría convertido desde hace tiempo en un lugar que, según aseguran, estaría funcionando como un «albergue ilegal».
Y es que según explican unos vecinos que prefieren no identificarse, dicho lugar lleva acogiendo a gente desde hace tiempo, con la supuesta convivencia de la parte propietaria. Según aseguran, esta sería una cuestión vox populi entre los vecinos de Cala de Bou sobre el funcionamiento de ‘el Gorila’. Sin embargo, no se atreven a ofrecer una estimación de cuanto podrían llegar a estar pagando las personas por esas infraviviendas.
Son varias las propiedades valladas que albergan a personas en condiciones no recomendables