Las patronales pitiusas exigieron este sábado soluciones a los constantes apagones que esta temporada se están registrando en diferentes zonas de las islas. El presidente de la Pequeña y Mediana Empresa de Ibiza y Formentera, Alfonso Rojo, reconoció la preocupación de la patronal por estas incidencias y por la situación «casi al al límite» de muchas infraestructuras.
«Lo que está claro es que no se puede estar pendiente de continuos apagones. En un negocio es muy complicado hoy en día no contar con un suministro regular puesto que prácticamente se depende de la energía para todo. Cuando el suministro falla, aunque sean bajones de poca intensidad, los equipos se deben reiniciar causando una problemática importante», aseguró el presidente.
Rojo también lamentó los perjuicios que esas subidas y bajadas de tensión pueden provocar en equipos informáticos o en sistemas de diferente índole. «Estamos viendo con preocupación cómo algunas estaciones de la isla han sufrido problemas, incluso incendios, y estamos bastante preocupados porque ya no es una cosa menor ni puntual. Las autoridades y, en este caso Endesa, deberían pasar cuentas», consideró.
Desde la patronal recordaron que zonas como Cala de Bou recientemente se quedaron sin suministro eléctrico durante horas, llevando a negocios como supermercados a tener que cerrar.
«El turista puede entender que haya una incidencia puntual, pero no es la imagen que deseamos», manifestó.
En la patronal hotelera pitiusa realizaron ayer una ronda para saber el alcance de los últimos apagones entre sus asociados. Según explicó la presidenta María Costa, los hoteles ubicados en zonas como Talamanca o Ramón Muntaner pudieron solventar bien las incidencias al contar con generadores. Comercios y establecimientos más modestos son los que sufrieron en mayor medida estos problemas.
Costa reconoció que estos apagones en plena temporada «no son algo deseable», aunque los turistas pueden verlos por ahora como algo puntual que no les provoca demasiadas molestias entendiendo que el negocio no es el responsable.
«La identificación de la avería y la rápida intervención para repararlo es lo más importante en estos casos», señaló.
El vicepresidente de CAEB en Pitiusas, José Antonio Roselló, expresó su solidaridad con todos los vecinos y empresarios afectados, más en unos momentos tan complicados por las altas temperaturas que se están registrando en las islas. También lamentó cómo estas incidencias pueden provocar la pérdida de determinado género.
«No está claro el origen de los apagones y hay versiones contradictorias. Me consta que la empresa suministradora intenta resolver con celeridad los problemas, sobre todo en un contexto muy difícil para actuar debido a las puntas y a la sobreutilización de la red. Sin embargo, esta situación se complica cuando hay estas diferencias de evaluación técnica sobre las causas», relató Roselló.
En este sentido, no descartó que se tenga que solicitar la intervención de la Conselleria de Industria o de los ayuntamientos correspondientes para colaborar en la solución de las incidencias «porque vecinos y empresas nunca merecen esta situación».
En PIMEEF Restauració, el presidente Miguel Tur explicó cómo en su propio restaurante sufrieron uno de estos apagones debido a un incendio en un transformador. Al estar todo el día sin luz, no pudieron abrir.
«Los costes los tienes igual, pero cuando se producen estas situaciones no puedes trabajar», insistió.
Tur también lamentó cómo otros negocios del municipio resultaron afectados por otra incidencia registrada la pasada semana, en concreto, por la caída de un pino sobre una línea.
«Que haya más apagones este año, no sé hasta qué punto se debe a casualidades o a falta de mantenimiento. Espero que sea todo por cuestiones fortuitas», concluyó.
Los apagones se están registrando este verano por toda la isla. En concreto, el viernes por la noche los fallos eléctricos afectaron a Santa Eulària, donde la luz estuvo yendo y viniendo durante horas.
En Vila, la crisis de los cortes eléctricos se cebó esta semana con vecinos de la calle Ramón Muntaner, que han estado sufriendo apagones desde el martes. El viernes, los cortes de luz se prolongaron durante más de 24 horas seguidas obligando tanto a comercios como a vecinos a instalar generadores para poder mantener un mínimo de suministro.
Según el relato de varios afectados, el primer corte se produjo el martes por la tarde y se prolongó unas cinco horas, coincidiendo con el instante de más calor. Ese mismo día acudió personal técnico que atribuyó la avería a los fusibles y dio el suministro por restablecido. Sin embargo, el miércoles a las cuatro de la tarde volvieron a fundirse y desde entonces el edificio encadenó un apagón que se alargó hasta este viernes.
Llevan exprimiendo la vaca 70 años sin darle de comer, y ahora que está en las últimas todos se preguntan qué es lo que le pasa a la vaca, y se escuchan explicaciones de lo más variopinto en función de la lucidez o ignorancia de quien las formule. Lo cierto es que da la impresión de que aquí viene todo el mundo a trincar lo que se pueda, que es mucho más que en cualquier otro sitio, sin embargo hace décadas que no se reinvierte en las cochambrosas infraestructuras existentes, o al menos no se hace al mismo ritmo que se las explota. Eso sí, cuando muera la vaca, cada uno a su manera, todos sabrán porqué ha sido.