El Ayuntamiento de Ibiza está a punto de adjudicar los trabajos de limpieza del acantilado de Sa Penya. Así lo ha asegurado este martes el concejal de Limpieza, Jordi Grivé, quien también ha explicado que el contrato roza los 14.000 euros. Grivé ha indicado que, aunque el plazo de ejecución es de tres meses, lo más probable es que la limpieza se lleve a cabo en su totalidad a lo largo del mes de agosto.
«Es una adjudicación complicada porque conlleva varios permisos dado que hay que hacer trabajos verticales», ha explicado el edil. Grivé también ha recordado que el acantilado ya fue sometido a una limpieza similar hace dos años y ha lamentado que, de momento, no sea posible acabar con el problema de quienes siguen utilizando este espacio como si fuera un vertedero.
Grivé ha señalado que la basura depositada en el acantilado es tirada por vecinos de la zona desde la plaza. Pero la situación se agrava debido a que, según ha indicado, «en el acantilado hay un hombre viviendo que también ensucia bastante». Todo ello, ha lamentado, hace que este espacio se encuentre en un estado preocupante. Algo que afecta, incluso, a la imagen de la ciudad, pues la basura es visible desde cualquier embarcación que pase por la zona.
«Hay gente que vive en Sa Penya y tiene el acantilado como vertedero», ha denunciado el concejal, «esa basura no viene del mar. Y el problema es que se pueden hacer pocas cosas». Ni siquiera la instalación de cámaras de videovigilancia en la zona ha logrado persuadir a los incívicos. «Tiran la basura de noche y no se les ve bien», ha justificado Jordi Grivé.
Ante esta situación, el edil ha aprovechado la ocasión para exigir a estos ciudadanos que dejen de utilizar el acantilado como vertedero. Y ha recordado que las multas en estos casos pueden ser muy elevadas. En este sentido, ha asegurado que las sanciones pueden superar los 2.000 euros porque «es como tirar la basura en una zona natural».
Grivé también ha recordado que en uno de los laterales existe un solar que el Consistorio ya ha tenido que limpiar en diferentes ocasiones porque los vecinos lo utilizan también como vertedero a pesar de que está prohibido. La Concejalía de Limpieza estudia ahora la posibilidad de proteger el acceso con redes para evitar que puedan seguir depositando allí las basuras. «El Ayuntamiento», ha concluido, «ha intensificado la limpieza en la zona pero no dura nada. Parece que lo hacen a propósito».
la gestió municipal ha aconseguit elevar la brutícia a la categoria de patrimoni cultural immaterial: una capa d'història, greix i residus dipositada pacientment sobre cada vorera. Més que un pla de neteja, sembla que apliquin un protocol d'arqueologia preventiva.