Ibiza y Formentera han recibido en el mes de junio un total de 560.121 turistas, lo que supone un descenso del 4,75 % y 28.000 visitantes menos que en junio del año pasado, según publicó este lunes el Ibestat haciéndose eco de la encuenta de movimientos turísticos en frontera (Frontur).
De estos visitantes, la mayoría (el 77 %) han sido extranjeros concretamente 431.677 turistas foráneos, lo que supone una caída del 5,29 % en comparación con el mismo mes del año 2025.
El mercado neerlandés ha sido el único que ha aumentado en junio, casi un 10 %, mientras que el británico se ha mantenido (-0,08 %) y el alemán (-3,44 %), el francés (-20,57 %) y el italiano (-14,58 %) también han sufrido caídas.
El número de turistas nacionales también ha caído en junio, concretamente un 2,86 %, para un total de 128.444.
A pesar de la caída de turistas, el gasto turístico en las Pitiusas ha crecido un 5,94 %, superando los 690 millones de euros en junio. También lo ha hecho en un 11,21 % el gasto turístico por persona, con 1.232,01 euros, el más elevado de todo el archipiélago balear, mientras que el gasto diario por persona es de 249,51 euros en las Pitiusas, con un crecimiento del 7,7 % en comparación con el mes de junio del año pasado.
En cuanto a las pernoctaciones, las Pitiusas han alcanzado las 2.765.707 en junio, con un descenso del 1,64 %, lo que equivale a 46.000 menos que hace un año.
Reacciones
El Consell de Ibiza y las patronales de las Pitiusas observan con cautela la evolución de la temporada turística de 2026. El dato sobre el crecimiento del gasto turístico invita al optimismo. Sin embargo, otros números como los de las estancias llaman a la prudencia.
El director insular de Turismo, Juan Miguel Costa, considera que el crecimiento del gasto turístico experimentado en junio puede obedecer a que los precios son más altos. Sobre todo los de los alojamientos hoteleros y los de los pasajes aéreos. Costa, además, cree que también puede influir en esta situación el hecho de que se estén consolidando nuevos mercados emisores como los de los países francófonos o Estados Unidos. «Son turistas que gastan más», ha señalado.
El responsable insular de Turismo también ha destacado el hecho de que «este incremento del gasto no esté aparejado a más ocupación o más volumen de turistas».
Costa, sin embargo, se ha mostrado muy prudente con respecto a la temporada en su conjunto. Así, ha recordado que los meses más significativos son los de julio, agosto y septiembre, por lo que habrá que esperar a esos datos: «La primera quincena de julio se ha visto que ha sido muy similar a la de 2025. Pero en la segunda ya se ha constatado que ha ido más parada. Hay una crisis en mercados emisores como el alemán o el italiano y también en España. Son países que están en clara recesión. Por eso no se podrá tener una foto clara de lo que será el año hasta que sepamos qué pasa durante la temporada alta».
Para el delegado de la CAEB en las Pitiusas, José Antonio Roselló, lo más llamativo de las cifras sobre gasto turístico en el mes de junio es que han permitido a Ibiza equilibrar la situación con respecto a Mallorca. En este sentido, Roselló ha explicado que Ibiza ha superado a Mallorca en cerca de un punto de crecimiento del gasto turístico. Pero «más interesante es ver el gasto por persona». Pues, en este caso, Ibiza y Formentera han alcanzado a Mallorca: 1.232,01 euros frente a 1.219,78 euros.
Esto significa, ha subrayado, que «el nivel del visitante de las Pitiusas ha aumentado o también que, en menos días, se gasta lo mismo que antes en más».
El responsable de la CAEB en Ibiza y Formentera también se ha referido a las pernoctaciones hoteleras. En este sentido, Roselló ha señalado que la ligera caída experimentada en junio debe interpretarse como «una contención». Sin embargo, ha destacado también que los viajeros alojados en régimen de alquiler han aumentado un 2,60% en junio. Un incremento que, en su opinión, «denota una cierta pujanza, entre otras, de las viviendas vacacionales legales» y que indica que «la lucha contra el alquiler turístico ilegal no puede bajar la guardia».
Más le preocupa el hecho de que la estancia media siga cayendo. En mayo y junio esta se ha situado en Ibiza y Formentera en los cuatro días.
Como conclusión provisional, Roselló ha señalado que «mayo podría haber sido el último mes de incrementos positivos, quizás como consecuencia de los fenómenos geopolíticos internacionales». «En junio empezaría la contención», ha añadido, «que no es exactamente decrecimiento. Esto explicaría algunas sensaciones extrañas que, en determinados supuestos y zonas, a veces se escuchan. Pero hay que ser cautos. La sensación general es que estamos en una situación general parecida a la del año anterior. Y no olvidemos que el año anterior fue de subidas y bajadas, a veces más propias de un carrusel».
Por ello, Roselló ha apuntado que si la evolución del gasto turístico se mantiene, «es una buena noticia pues permite señalar que se está teniendo a crecer más en valor que en cantidad, tanto aquí como en Baleares.
El presidente de la Pimeef, Alfonso Rojo, ha señalado, por su parte, que el crecimiento del gasto turístico es positivo. Sin embargo, también ha dejado claro que este crecimiento no beneficia a todos los sectores turísticos por igual. «Todo turista es bienvenido y genera consumo», ha explicado, «pero no siempre se traduce en que afecte por igual a todos los sectores. El turismo joven, por ejemplo, dedica más dinero al ocio que a otra cosa. Y el turismo de compras tradicional, vinculado al turismo familiar, está bajando mucho. Por eso vemos que sube el gasto en ocio pero baja en comercios».
Rojo considera que ahora mismo es «muy complicado» lograr un «equilibrio». Y ha puesto como ejemplo el turismo de cruceros que es rentable para zonas como La Marina si los cruceristas son familias. «Si son singles o parejas consumen menos», ha afirmado el presidente de la Pimeef, «y ya vemos a los comerciantes de La Marina que dicen que los turistas pasean mucho pero compran poco».
«Nos interesa todo tipo de turismo», ha insistido, «pero el problema es cuando un sector concreto copa el tipo de turismo que tenemos». Rojo, además, se ha preguntado si el incremento del gasto turístico está o no relacionado con la crisis internacional que ha afectado a los precios. «Hay que ver si el incremento del gasto es por esa subida general que empieza con el precio del crudo y que ha afectado a todo», ha asegurado, «la subida del gasto puede ser perfectamente por esto, con turistas que pueden estar pagando más por el mismo servicio que recibían en 2025».
Rojo, por otro lado, ha señalado que esta temporada está siendo difícil para el sector de la restauración, cuyas cuentas en enero se han visto afectadas por la crisis internacional desatada por la guerra en Irán. El comercio, no obstante, «va viviendo aunque el turista de ahora no es consumidor de souvenirs como lo era el de antes». Por ello, considera que hay que «redefinir el modelo» del comercio en Ibiza.
«En general, no es una mala temporada pero la rentabilidad no será la deseada», ha concluido.
El gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera, Santiago García, ha señalado, finalmente, que los datos de junio confirman «la realidad clara de que las Pitiusas siguen liderando Baleares en gasto por visitante y mantienen una capacidad de generación de ingresos muy sólida».
García ha señalado que «aunque las pernoctaciones hayan bajado ligeramente, el sector ha conseguido mejorar la facturación y eso demuestra que seguimos avanzando hacia un modelo más rentable y de mayor valor añadido».
Sin embargo, el gerente de la patronal hotelera también ha indicado que «conviene analizar con detalle la composición de es gasto porque no todos los conceptos evolucionan igual y ahí pueden verse cambios relevantes en los hábitos del turista».
Celebrar un increment del 5,94 % en la despesa turística mentre el nombre de visitants cau un 4,75 % no és necessàriament una victòria del "turisme de qualitat", sinó el reflex directe d'una inflació desbocada. Es ven com un "canvi de model cap al valor afegit" allò que, en la pràctica, és una pèrdua del poder adquisitiu i una pressió econòmica insostenible. Sostenir que "no és una mala temporada" només perquè la facturació aguanta és ignorar que el límit ecològic i social de les illes fa temps que s'ha sobrepassat, independentment de si el turista es gasta 200 o 1.200 euros. Tema a part si entren en el còmput els cotxes sense permís i es colen.