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«Hay empresas que ofrecen vivienda a sus trabajadores por 300 euros y estos prefieren vivir en asentamientos»

El alcalde de Sant Josep, Vicent Roig, tras la entrevista. | Foto: Arguiñe Escandón

| Sant Josep |

Vicent Roig Tur (Sant Jordi, 1973) afronta el último año de su primer mandato al frente del Ayuntamiento de Sant Josep convencido de que buena parte del trabajo realizado hasta ahora ha consistido en poner orden en una administración que, asegura, encontró desorganizada y sin una estructura definida cuando llegó a la Alcaldía en 2023. El alcalde defiende la reorganización interna acometida durante estos tres años y confía en que ese trabajo permita ahora acelerar proyectos e inversiones pendientes. En esta entrevista repasa también algunos de los principales problemas del municipio y despeja cualquier duda sobre su futuro político: quiere volver a ser candidato en 2027.

—Se cumplen tres años ya de mandato. ¿Ha sido más complicado de lo que creía? Usted venía de ser conseller insular.

—Yo tenía muy claro que llegar a un ayuntamiento como el de Sant Josep de sa Talaia era todo un reto. El problema es el cómo. Recuerde que, días antes de tomar posesión como alcalde, nos encontramos con lo que nos encontramos. No tener la oportunidad de poder hacer un traspaso de poderes como Dios manda con el alcalde anterior (en referencia a la detención del exalcalde socialista Ángel Luis Guerrero), hizo que fuera muy complicado. Yo llegué el 17 de junio de 2023 a mi despacho y tuve que empezar a abrir armarios y cajones para saber qué es es lo que hay y no hay. Se hizo un poco cuesta arriba.

—¿Qué encontró?

—El Ayuntamiento estaba muy desorganizado. Los funcionarios han hecho un esfuerzo muy grande a nivel profesional y personal para que esta Administración siguiera como debía seguir. Una Administración sin estructura, sin un organigrama definido y dependiendo todo del político no es posible. Y en esto es en lo que hemos trabajado muchísimo esta legislatura, construyendo organigrama, poniendo orden…

—Uno de los problemas de este verano es el de las fiestas ilegales. ¿Cree que realmente se puede acabar con ellas?

—Yo lo que creo es que hemos de diferenciar muy bien entre lo que puede ser una actividad molesta para un vecino, como puede ser un cumpleaños, y una fiesta ilegal como tal. Las fiestas ilegales se han reducido muchísimo entre 2023 y 2026. Aún hay, sí. Todavía hay desaprensivos que dicen que hacer este tipo de fiestas es bueno para Ibiza. Y todavía hay desaprensivos que siguen suministrando material para que se puedan seguir celebrando este tipo de fiestas. Mientras no seamos conscientes de que alquilar un equipo de sonido, dar suministro de bebidas y comidas, organizar y llevar la seguridad es colaborar con una ilegalidad, no se acabará el problema. Mientras no pongamos coto a esos negocios locales que colaboran con quien crea una ilegalidad, va a ser muy complicado acabar al cien por cien.

—¿El problema de la fiesta ilegal es el negocio?

—Sí, pero no solo eso. Se está haciendo un negocio ilegal, se está poniendo en riesgo al vecindario por las aglomeraciones de vehículos y se está haciendo una competencia desleal. Pero es fundamentalmente un problema de seguridad de las personas. Y un problema de uso impropio de un residencial. Una discoteca es una discoteca. Un restaurante es un restaurante. Y una casa es una casa. Un restaurante no puede ser discoteca. Si quien compra una cosa quiere una discoteca, mal va.

—Okupación y asentamientos son dos de los problemas que tampoco acaban de solucionarse. En Sant Josep se ha desalojado Punta Xinxó pero algunos se han trasladado al Hippy Market Gorila. Y está también el asentamiento de la calle Cuenca. ¿Cuál es la situación ahora?

—Lo primero es tener en cuenta que okupas en Punta Xinxó había en 2020. Y okupas en la calle Cuenca ya había en 2014. Okupas en Can Raspalls también había en 2020. Lo importante es que, desde que hemos llegado al gobierno, hemos desmantelado Can Raspalls. También una intentona potente de 80 personas en Platja d’en Bossa. Hemos desmantelado, conjuntamente con la propiedad, Punta Xinxó. No podemos decir que sea un asentamiento el del Gorila porque es una actividad ilegal. Y está absolutamente consentida por la propiedad. En este caso, estamos actuando como actividad ilegal, actividad impropia en terreno residencial.

—¿Qué problema existe con Paquita ‘Marsan’?

—Pues no sabría decirle. No sé qué problema tiene con la legalidad y con las cosas bien hechas. Puedo entender que una casa sea más o menos bonita, mejor o peor, pero que todo lo que se toca siempre acabe en problemas con las administraciones, no lo entiendo. Permisividad con fiestas ilegales, con la okupación, con construcción ilegal… no lo puedo entender. Además, a la Administración nos cuesta un dineral gestionar todo esto. El año pasado la cantidad de fiestas ilegales que se hicieron en Casa Paola fue impresionante. Este año solo llevamos una pero veremos a ver. Realmente, no sé en qué realidad paralela puede llegar a vivir.

—Los asentamientos están relacionados con la falta de vivienda. ¿Cuál es la situación en Sant Josep?

—No siempre es así. Realmente, hay residentes que nos reconocen que sus jefes les han ofrecido una opción residencial y no la han aceptado porque les cuesta un dinero. El empresario no da vivienda gratuita pero tampoco la da a precio de mercado. Hay gente de los asentamientos que nos ha reconocido que les han ofrecido opciones habitacionales a 300 euros y eso no es precio de mercado. Creo que hay actitudes que son muy reprobables. Es cierto que hay falta de vivienda. Yo siempre he dicho que hemos de pedir a los empresarios que se preocupen un poco más. Por otro lado, para aquellos que tienen un problema habitacional y necesitan ayuda para salir de la isla, el Ayuntamiento les va a ayudar. Pero no podemos seguir tolerando estas situaciones. Seguiremos luchando. Hemos desmantelado tres asentamientos y seguiremos haciéndolo. Y también actuaremos contra la propiedad si participa. Haremos todo lo posible para que esto tenga un coto.

—Usted fue el primero en poner sobre la mesa que los empresarios del sector turístico tenían que hacerse cargo de las viviendas para sus trabajadores. El Consell también lo ha propuesto. ¿Se ha logrado algo en Sant Josep?

—A ver, aquí tuvimos al secretario general de UGT en Can Raspalls diciendo poco menos que yo era un racista. En aquel momento yo hice una reunión con los sindicatos y de aquella reunión salió una petición para el Consell y el Govern de que se autorizara inmediatamente construir residencias temporales para los trabajadores en terrenos de uso turístico que están por construir. Le estoy hablando de 2024. Fuimos de los primeros en apostar por ello y sigo creyendo que es una muy buena opción. Hoy en día, hay miles de pisos en residencial y de alquileres para todo el año que están retenidos por las empresas para sus trabajadores. Con residencias temporales para trabajadores, esos pisos podrían salir al mercado y eso es importante.

—¿Qué le parece el proyecto de modernización del aeropuerto?

—En la reunión con AENA en el Consell se habló de lo que ya se había hablado en marzo sobre el DORA3. Pero se guardaron los mismos silencios en las dos reuniones. Yo entiendo que puede haber una ampliación y que hay que separar la zona para viajeros no Schengen. Pero lo que no entiendo es el silencio sobre dónde se reubicarán los servicios que ahora mismo ocupan lo que ocupará la futura terminal. Si hay unos servicios de handling con unos pequeños hangares o almacenes que serán invadidos por la nueva terminal, ¿dónde se van a reubicar? ¿Se va a cubrir el torrente de sa Font? Si se cubre, ¿qué medidas de seguridad habrá? ¿Por qué hay silencio en cuanto a la renovación de las instalaciones necesarias a nivel de depuración?

—Pero esta información tendrá que conocerla el Ayuntamiento de Sant Josep para tramitar permisos y licencias.

—No. El problema es que AENA es bastante independiente. Nosotros podemos decir cosas en la parte de tierra pero no en aire. El que autoriza es el Ministerio de Transportes. Cuando se construyeron los aparcamientos, fue el propio ministerio el que informó.

—¿Tiene constancia el Ayuntamiento de que AENA pretenda construir una discoteca dentro del aeropuerto?

—A mí me parece una barbaridad pero el problema está en que, una vez que pasas los arcos de seguridad, el Ayuntamiento no tiene absolutamente ninguna competencia. No tenemos que informar de nada. Si tuviéramos que informar por Actividades, ya hubiéramos dicho que no estamos de acuerdo con cosas que ya se hacen como tener DJs en directo o repartir chupitos a adultos delante de menores. Eso en una zona comercial. Pero el problema es que nosotros no podemos decir nada porque no tenemos competencia. Es decir, no podemos hacer nada aunque dejemos claro que no nos parece correcto.

—Sant Josep cuenta con una nueva ordenanza cívica. ¿Cuáles son los puntos más destacados?

—Lo más importante es el paso gigante que damos al adaptar esta ordenanza a la realidad actual de nuestro municipio. La ordenanza ha sido creada prácticamente en su totalidad por el equipo de Policía Local. Es decir, es una ordenanza creada por las vivencias del día a día de la propia policía. Es una ordenanza que tendrá una implantación no rápida. Lo importante es que ya tenemos una regulación para cuestiones como los vehículos de movilidad personal (patinetes), la venta ambulante o la invasión de plantas desde zonas privadas a públicas. También tenemos con esta ordenanza una regulación que retira la impunidad a quienes adquieren servicios ilegales como pueden ser un transporte o un masaje o material ilegal. En este caso las sanciones oscilan entre los 150 y los 750 euros.

—¿Cómo ha evolucionado la Policía Local en estos tres últimos años?

—La plantilla ha mejorado en condiciones económicas porque hemos hecho una revisión de sus fichas. También se ha nombrado un inspector jefe. Tenemos también mejora en el precio y pago de las horas extras. Hemos implantado la URS, una unidad que trabaja entre las 19.00 y las 3.00 horas, un cuarto turno, entre junio y septiembre. Trabaja principalmente en las zonas de mayor impacto turístico, Cala de Bou y Platja d’en Bossa. Por otro lado, hemos mejorado en el servicio de drones. Y hemos ampliado la plantilla de 43 a 70 efectivos. De 70 plazas disponibles, tenemos efectivos 63 policías. Además, hemos creado la Unidad de Medio Ambiente. Es decir, se ha hecho una revolución dentro de la gestión de la Policía Local.

—También han puesto en marcha un ecosistema de drones. ¿Qué es?

—Es un sistema pionero. Tanto como para que municipios de fuera de Baleares nos hayan pedido una demostración. En noviembre lo vamos a llevar a cabo. Lo que tenemos claro es que es un ecosistema para reforzar la prevención, la detección y para mejorar la vida de los residentes. No es solo un tema de vigilancia. Es también para temas de ecosistemas marinos, medio ambiente… Sirve para muchas cosas. Este ecosistema de drones, por ejemplo, puede servir para vigilar la progresión del mar dentro de la arena de las playas. Puede ayudarnos a detectar un incendio. Puede adelantarse a una situación provocada por un robo en una vivienda. Aparte, nos permite incluso comunicarnos con las personas. Son seis drones conducidos desde el retén de la Policía Local y con un alcance grande. Con este ecosistema cubrimos el 92 % del municipio. El 8 % no podemos porque es zona de influencia aeroportuaria. Y se ha adquirido con fondos Next Generation y de ITS.

—¿Cuáles son los problemas de seguridad que más le preocupan como alcalde?

—Ahora mismo el problema de seguridad más grave son los hurtos al descuido. También la cuestión de la violencia de género, que la Policía Local participa a través de un convenio con la Guardia Civil, que es la competente en este tema. Hoy por hoy la Guardia Civil no tiene aquí los recursos que debería y por eso se hace esta colaboración. Luego está el tema de la vigilancia de las ordenanzas en temas como ruidos y basuras.

—Como exconseller responsable de residuos, ¿qué le parece la solución del traslado de las basuras a Mallorca?

—Cualquier solución es muy complicada. Yo tuve la responsabilidad de gestionar esto en la legislatura pasada y sé perfectamente lo que tiene sobre la mesa ahora mismo el presidente. La situación no es fácil, decidir no es fácil. Lo que tenemos claro es que el trámite de los residuos es la incineración. Ahora se incineran en Mallorca. Buscar una solución no es fácil y, sea la solución que sea, será muy costosa. Hay que seguir trabajando en todas las líneas posibles dentro de lo que marca el Plan Director de Gestión de Residuos. Y creo que los políticos tenemos que hablar menos y dejar que los técnicos trabajen más.

—¿Cómo está el tema de los Don Pepe?

—En diciembre llevamos a aprobación unos informes muy importantes para dar luz al acuerdo jurídico entre ayuntamiento y vecinos. Ahora mismo estamos allanando el camino para poder tener la ruta para desdecir esa ruina urbanística. Con eso podremos levantar la ruina técnica. Y así los vecinos tendrán opciones técnicas para la reparación. Los propietarios ya están trabajando en ello. Una vez que estén todo esos pasos, los vecinos podrán recuperar sus viviendas. Estamos muy cerca.

—Estamos ya en el último año de mandato. ¿Cuáles son sus retos?

—Que empiecen a ver la luz muchas de las cosas que tenemos en cartera. Hemos tenido tres años de poner orden dentro del Ayuntamiento y de pasar de una Administración del siglo XIX a otra del siglo XXI. Hemos ampliado el personal del Ayuntamiento y se ha estabilizado. Esto tiene que empezar a dar frutos con proyectos como puede ser el asfaltado y la adecuación de la calle Lugo, en Cala de Bou. Es la arteria de salida más importante de la zona noreste. Otro proyecto es el de la remodelación de la calle Jaén. Tenemos una carencia muy grande de infraestructuras deportivas y su mantenimiento. Pero a partir de septiembre empezaremos a dar cronogramas para que empiecen a ver la luz. Estamos hablando de un Ayuntamiento que en 2023 no tenía departamento de Obras. Hoy ese departamento tiene un administrativo y tres ingenieros. Tampoco teníamos contrato de gestión de aguas residuales y alcantarillado. Ahora mismo estamos en fase de adjudicación. Insisto, una vez que se ha puesto orden podemos empezar a ver la luz.

—¿Le gustaría repetir?

—Me encantaría. Si tengo el beneplácito de mis compañeros de partido y lo ven correcto, lo tengo clarísimo. El honor y el orgullo de ser alcalde de Sant Josep dista mucho de los problemas que podamos ver en el día a día. Estoy contentísimo y orgulloso de lo que se ha hecho estos tres años. Creo que la población de Sant Josep cada vez se siente más orgullosa de ser josepí, desde Platja d’en Bossa hasta Cala de Bou. Todos y cada uno de nuestros vecinos. Y en esta línea es en la que debemos estar, en la de orgull de poble i fent poble.

9 comentarios

user Azoterojo | Hace 9 minutos

Ésto es otro publirreportaje más de pperiodico, con la de siempre haciendo de alfombra para que se limpien los zapatos los políticos del pp y plagado de mentiras

masificación ibiza masificación ibiza | Hace 13 minutos

LO PRIMERO QUE TIENE QUE HACER ES SALIR DEL ARMARIO DE UNA VEZ. NI UNA PALABRA DE DELINCUENCIA ORGANIZADA,NI A LA CORRUPCIÓN Y DEGRADACION DE LA ISLA ESPECULATIVA Y MASIVA TU SIGUE VOTANDO

user Paco | Hace 36 minutos

El primer titular que dice una realidad, menos mal. Tanto problema para que luego me digan que prefieren ir al sentimiento o caravana para ahorrar… así ya os podéis quejar, si

Ibicenco adaptado Ibicenco adaptado | Hace una hora

Otro mentiroso de libro, Oh a lo peor es porque los salarios en esta isla son cada día mas bajos en comparativa con el coste de vida..?????

user PTOWERS | Hace 2 horas

Estoy de acuerdo que la línea verde no funciona. Que la policia local va de culo en la zona de cala de bou. Pero tiene razón con lo de la vivienda pq donde trabajo nos pasa, no quieren pagar y se lo quieren llevar calentito. Tenemos gente que se le ha ofrecido casa compartida con tres hab(hab para 1 pers) por 350€ la casa reformada y han dicho que no.

user Eivissenca | Hace 3 horas

Pues desde que está este alcalde la limpieza en toda la bahía deja mucho que desear, si no hubiera línea verde recogerían menos todavía.... (desde que tienen esas motos pocas veces se paran a recoger plásticos/collillas etc) Y eso de que pagan 300€ será en los hoteles de matutes y compartiendo con varias personas..... porque los que ofrecen pisos hasta 900€ piden!!

Vicent Vicent | Hace 4 horas

Que no mienta. a) De entrada las empresas que ofrecen vivienda son una minoría muy pequeña, y ningúna (o casi ninguna) la ofrece al precio tan bajo de 300 euros. b) La gente de los asentamientos están allí porque solo encuentran vivienda a precios de mercado (si la encuentran). La inmensa mayoría (por no decir todos) no estaría allí si les ofrecen vivienda por 300 euros.

user MadClint | Hace 4 horas

Son sus costumbres y tal......

Ruttiger Ruttiger | Hace 6 horas

Mortadelooooooo haz algo!!!

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