La empresa Van Wyck, vinculada a la organización de la fiesta privada celebrada en sa Pedrera de Sant Antoni con motivo del eclipse, ha salido este sábado al paso de las informaciones que, según sostiene, han ofrecido una imagen «distorsionada» del evento y ha negado que se produjeran incumplimientos de la normativa, incidentes de seguridad o un uso irresponsable de los recursos hídricos.
En un comunicado, la compañía asegura que se trató de una celebración privada para invitados, con un número «muy limitado» de asistentes y sin venta de entradas. Según Van Wyck, la afluencia fue «una pequeña fracción» de la registrada en otras fiestas celebradas habitualmente en la cantera.
La empresa sostiene que el evento se desarrolló «exactamente según lo previsto y sin ningún incidente». Afirma asimismo que no hubo quejas ni alteraciones del orden y que las inspecciones policiales realizadas durante la celebración transcurrieron sin problemas y sin que se emitieran informes o actas de infracción.
Van Wyck también rechaza las informaciones que apuntaban a posibles problemas acústicos. Según la empresa, el sistema de sonido empleado era proporcional al reducido número de asistentes y «no se registró ningún impacto acústico fuera del recinto».
La compañía asegura, además, que el evento cumplió «con toda la normativa local» y que el Ayuntamiento y el alcalde de Sant Antoni habían exigido previamente medidas «amplias y estrictas» en materia de seguridad, ruido y aforo. Según Van Wyck, estas condiciones fueron implementadas y respetadas durante la celebración.
La empresa destaca que las restricciones impuestas por el Consistorio estuvieron entre «las más estrictas» que ha experimentado en los lugares en los que ha trabajado y reivindica su compromiso con el cumplimiento de la normativa, la seguridad y la colaboración con las administraciones locales.
Respecto al riesgo de incendio, Van Wyck asegura que se adoptaron «amplias medidas de precaución» y que no se utilizó ni se permitió ningún fuego abierto durante el evento. La compañía sostiene que la cantera no estaba sometida a una prohibición específica que impidiera la celebración en las condiciones en las que se desarrolló y afirma que las medidas adoptadas superaron los requisitos habituales.
El agua
Uno de los aspectos sobre los que Van Wyck ofrece más detalles es el uso de agua para crear el escenario del evento. Frente a las informaciones que apuntaban a un consumo de hasta 170.000 litros, la compañía asegura que se utilizaron «menos de 60 metros cúbicos», equivalentes a menos de 60.000 litros.
Según explica, el agua se extendió sobre una superficie amplia y con apenas unos centímetros de profundidad para generar un efecto visual que aparentara una cantidad mucho mayor. La empresa considera que este efecto pudo contribuir a las informaciones sobre un volumen de agua superior al realmente utilizado.
Van Wyck afirma que el agua fue posteriormente retirada para su reciclaje y reutilización en el sistema de aguas grises. «Absolutamente nada de agua fue desperdiciado o desechado», sostiene la compañía.
La empresa considera que su actividad fue «inofensiva», se desarrolló sin incidentes y cumplió las condiciones establecidas por las autoridades.
Una vergüenza, a los residentes nos imponen restricciones de agua... Aqui barra libre... Deberían dimitir todos los políticos.