En el ecuador del mes de agosto es habitual que patronales y entidades de Ibiza y Formentera hagan balance de cómo está siendo la temporada, comparando datos y valorando sensaciones. Una vez más, parece que las optimistas previsiones que se manejaban a comienzos de año no se traducirán en mejores ventas para muchas empresas de las islas.
Una de las patronales que reconoce dudas sobre la presente temporada es Caeb Pitiusas. Su vicepresidente José Antonio Roselló consideró ayer que todavía es complicado contar con un común denominador que pueda servir para analizar correctamente la situación. Sin embargo, puede ya concluirse que la temporada está siendo «bastante irregular», sobre todo si se analiza por sectores.
Roselló explicó que el pasado mes de mayo fue «muy fuerte» en cuanto a actividad, aunque en junio no pudo mantenerse esa euforia inicial después de que cayeran pernoctaciones hoteleras, principalmente en Ibiza, así como el número de viajeros alojados en hoteles. Otro factor a destacar, según el experto, fue la importante caída de la estancia media en establecimientos hoteleros, un fenómeno persistente. Según el Instituto de Estadística de Baleares, el gasto turístico en alojamientos registrado en junio cayó un 11,05% en comparación con un año atrás, resaltó Roselló.
Cabe resaltar que el incremento del gasto turístico durante junio se debió a la subida de los combustibles en el sector transportes, puesto que después dicho gasto se redujo en alojamientos y cultura, ocio y deportes, según diversos análisis.
«Empresas de la isla tienen razón al asegurar que la temporada no va mal, pero tampoco está funcionando bien. No se puede generalizar, pero la tendencia es que se igualarán resultados con 2025», insistió.
Roselló destacó que, en conjunto, los precios de los hoteles durante mayo y junio aumentaron en comparación con los mismos meses del pasado año, principalmente en relación a las categorías más inferiores. «Ello supone que hubo una mayor presión en los costes», apuntó.
Al mismo tiempo, consideró que, en general, todas las actividades se están defendiendo, aunque los resultados dependen mucho de zonas y sectores empresariales. «Los países de los turistas tampoco atraviesan sus mejores momentos», señaló además.
Patronal hotelera
Desde la Federación Empresarial Hotelera de las Pitiusas (Fehif) consideraron que, en relación a la ocupación registrada en las Pitiusas esta temporada, en su caso sí pueden trasladar un mensaje de confianza. En este sentido, recordaron que sus datos relativos a junio y julio reflejan este año «comportamientos sólidos», sin indicios de una tendencia negativa. Así, la patronal recordó que en julio la ocupación media alcanzó el 89,59%, 0,89 puntos por encima del mismo mes de 2025, mientras que el acumulado de mayo a julio también mejoró respecto al año anterior.
«Las preferencias de los turistas, sus hábitos de consumo y el tipo de experiencia que buscan, evolucionan con el tiempo. Esto puede generar una reordenación de la demanda y del gasto: algunos sectores y empresas mejoran su facturación, mientras otros pueden verse afectados sin que ello implique necesariamente una caída general del turismo», declaró su presidenta María Costa.
La patronal destacó que actividades que han crecido con mucha intensidad en los últimos años como la restauración o el chárter náutico pueden percibir con mayor intensidad cualquier ajuste de la demanda.
«Venimos, en todo caso, de temporadas con registros muy elevados y la sensación en el alojamiento reglado sigue siendo buena. La situación de otros sectores debe analizarse caso por caso, atendiendo a las causas concretas antes de extraer conclusiones sobre el conjunto del destino», concluyó.
Restauración
Precisamente, Pimeef Restauració advirtió semanas atrás de que el sector está registrando un verano «bastante irregular» debido a que ahora los turistas disfrutan de estancias muy cortas, de dos o tres noches, y por el encarecimiento general de los vuelos y hoteles recortan a la hora de ir a restaurantes.
«Estamos viendo que van más al supermercado o compran comida preparada. Esto hace que el sector, en los últimos años, sufra irregularidades y este año no es una excepción. Ya de por sí Ibiza no es barata, hay mucha oferta de restaurantes, y eso se nota, aunque hay establecimientos de toda la vida, con una buena imagen, que no lo están notando y más o menos siguen funcionando. Se constata una irregularidad en muchos establecimientos que cada vez es más palpable», explicó Tur.
También en la Pequeña y Mediana Empresa de las Pitiusas coincidieron al destacar que este verano el sector de la restauración «está sufriendo mucho» y avanzaron que van a intentar combatir la competencia que realizan grandes supermercados al ofertar también platos de comida hecha para llevar, lo cual está quitando público al sector de la restauración. «Hay además una sobreoferta de restaurantes que hace que las ventas globales se repartan. También, las subidas de impuestos y gastos generales no se están viendo compensados por incrementos en la facturación de manera proporcional», afirmaron.
En relación al comercio, la patronal afirmó que las ventas son irregulares, con compras que se realizan cuando hay necesidades puntuales. En Pimeef lamentaron, además, el poco gasto de los cruceristas, según trasmiten negocios de la ciudad de Ibiza.
Eivissa ha perdut el seu encant i l'oci no fa clients fidels. El preus tampoc ajudant i està ja sòls per uns pocs. Fa temps que és deïa que Eivissa podia morir d'èxit i la seua agonia ja arribat. Les actuals polítiques turístiques de Vicent Marí de deixar en mans del sector turístic la promoció de l'illa, es una gran errada i arruïnarà a molta gent.