Una campaña científica realizada en aguas de Baleares ha constatado la escasa o total ausencia de grandes tiburones y rayas, una situación que los investigadores consideran preocupante para la conservación de estas especies.
El estudio, realizado por Shark Med y la Fundación Save the Med durante 2024 y 2025, se ha llevado a cabo en aguas del Parque Nacional de Cabrera y de la montaña submarina de Emile Baudot.
Los análisis apenas han encontrado rastros genéticos de especies que históricamente han habitado o frecuentado estas aguas, como el tiburón mako, el cailón o los tiburones martillo. Los investigadores consideran que los resultados confirman la situación de vulnerabilidad que atraviesan estas especies.
Para realizar el estudio se ha utilizado ADN ambiental, una técnica que permite detectar la presencia de animales a partir de pequeños restos de piel, escamas o fluidos que quedan en el agua. De esta forma, no es necesario capturar a los ejemplares para saber si han pasado recientemente por una determinada zona.
Las muestras se recogieron en 12 puntos estratégicos durante 2024 y 2025, utilizando un robot que permitió filtrar agua a diferentes profundidades. En total se obtuvieron unas 80 muestras válidas.
El trabajo forma parte de un proyecto para conocer mejor las poblaciones de tiburones y rayas de Baleares y estudiar su evolución, con el objetivo de mejorar las medidas destinadas a su conservación.