Parar ante un stop, respetar un semáforo, mirar antes de continuar o recordar que el casco es imprescindible cuando se circula en bicicleta. Son algunas de las lecciones que los niños de la escuela de verano de Cas Serres han puesto en práctica este jueves gracias al parque móvil de Educación Vial de la Policía Local de Ibiza.
El circuito se ha instalado esta mañana en las instalaciones de la escuela, donde los pequeños han podido acercarse de una manera práctica y adaptada a su edad a algunas de las situaciones que, con el paso de los años, encontrarán en la vía pública.
La actividad forma parte de la colaboración entre las áreas de Juventud y Policía Local del Ayuntamiento de Ibiza y está dirigida a los niños que participan este verano en las escuelas municipales, con edades comprendidas entre los 3 y los 12 años.
El regidor de Juventud, Manuel Jiménez, ha visitado esta mañana el circuito y ha destacado la importancia de comenzar a trabajar la educación vial desde edades tempranas. «Es muy importante que los más pequeños, que son los que están empezando ahora, puedan conocer estas normas y que este sea un primer paso», ha señalado.
Jiménez ha explicado que este tipo de circuitos se trasladan a las escuelas de verano para que los niños puedan continuar aprendiendo durante estos meses a través de actividades diferentes. «Desde las escuelas de verano del Ayuntamiento de Ibiza pensamos que es muy importante que tanto los niños más pequeños como los mayores conozcan qué es la educación vial», ha añadido.
Hábitos para convivir en la vía pública
Más allá de aprender el significado de las señales, el objetivo de la actividad pasa también por inculcar comportamientos que los pequeños puedan trasladar posteriormente a su día a día.
Alberto Serrano, coordinador de Educación Vial de la Policía Local de Ibiza, ha explicado que el parque está pensado para niños desde edades muy tempranas hasta aproximadamente los 10 o 12 años y supone para muchos de ellos «una primera toma de contacto» con aquello que encontrarán más adelante en la vía pública.
«Más que normas, buscamos que sepan diferenciar la izquierda de la derecha, que aprendan a pararse y a mirar», ha explicado Serrano. Un aprendizaje que va más allá de conocer las señales de tráfico y que pone el foco en adquirir «hábitos de conducta» y aprender a respetar a los demás dentro del entorno vial.
Y la lección parece haber quedado clara entre los participantes. «Me enseñan a parar y seguir», explicaba una de las niñas después de realizar el circuito. También tenía claro uno de los elementos fundamentales para desplazarse en bicicleta: «Tenemos que llevar el casco para que no te hagas daño».
Edu, otro de los pequeños participantes, resumía su experiencia de una manera mucho más directa: «Me enseñan a andar en bici». Mientras, otra de las niñas recorría el circuito en patinete y demostraba lo aprendido ante las señales: «El stop quiere decir que pares».
Entre bicicletas, patinetes, señales y semáforos, los niños de la escuela de verano de Cas Serres han aprendido así sus primeras lecciones de educación vial en un entorno seguro y adaptado a ellos, convirtiendo el juego en una primera aproximación a las normas y, sobre todo, a los hábitos necesarios para compartir la vía pública con seguridad y respeto.