La temporada turística está llegando ya a su máximo. Con la entrada de septiembre, cada vez son más los negocios que ven más cerca el final de la actividad turística y que sacan sus conclusiones de lo que ha sido su temporada. De hecho, algunos negocios indican ya sus conclusiones y señalan que este verano está siendo algo más particular que otros, haciendo énfasis en que están generando incluso la mitad de lo que venían generando otros años.
Para conocer si esto es una idea generalizada, o si solo ocurre a una serie de comercios, desde Periódico de Ibiza y Formentera hemos salido a la calle para encuestar a los ciudadanos ibicencos acerca de cómo están sintiendo ellos la temporada turística.
En nuestro primer desplazamiento, nos ubicamos en Sant Jordi para tratar de captar opiniones de una ubicación quizás más local y no tan turística como pueden ser otros pueblos ibicencos. Ahí encontramos a Juan, taxista, que paradójicamente se encuentra hablando con una amiga suya sobre cómo le está yendo la temporada. «Para mí hay menos gente que otros años. Yo trabajo en el aeropuerto y ahí este año hay más colas de taxi que de personas, que en otros años ha sido diferente», comenta el taxista, que hace énfasis en que a partir de las fiestas de Sant Bartolomé siempre hay un poco de bajada, pero que «luego en septiembre siempre hay un repunte», concluye el trabajador ibicenco.
Más adelante nos encontramos a Manuel, masajista, y que considera que «el turismo ha cambiado; Ibiza no es que se haya quedado atrás, sino que se tiene que modernizar». Dice el residente ibicenco, recalcando que, según él, «el turista que tenemos hoy en la isla ha cambiado respecto al que teníamos hace años».
Quien tiene una opinión diferente es Bárbara, una jubilada a la que encontramos en una librería, y que para ella nada ha cambiado, según ha podido observar ella, todos los locales a los que acude «están siempre llenos». De hecho, comenta que su hermano tiene un hotel y que «está a tope», por lo que considera que no hay mucha diferencia con otros años. La mirada que le echa la dependienta, que parece tener una opinión contraria a la suya, le hace querer cambiar de opinión, pero le pedimos que nos dé su percepción subjetiva de la temporada, por lo que nos concluye la entrevista con un «por lo que yo veo por la calle, lo veo como siempre».
Es aquí donde decidimos desplazarnos a Vila, donde en los alrededores de un supermercado encontramos a Encarna. Al preguntarle por su percepción de la temporada, aprovecha para, en vez de dar su percepción de la temporada, hacer una crítica a que los «alquileres están muy altos». Una vez vuelve a la pregunta, nos comenta que el turismo se está yendo de las manos, ya que ella considera que «el turista que viene gasta menos dinero» y que «aquí no hay precios razonables, ¿cómo va a venir el turista a gastar si antes una habitación costaba 100 euros y ahora cuesta la misma habitación 400 euros?», reflexiona.
Buscando en otros ámbitos, terminamos entrando en una pizzería de Ibiza, donde encontramos a Vanesa, a quien la temporada, a su parecer, está yendo bien. Hace un pequeño énfasis con que cuando empezó el Mundial no les estaba yendo muy bien, pero que ahora, habiendo finalizado la competición mundialista, han vuelto a la normalidad a la que están habituados durante la temporada.
Bajando por ses Figueretes, entramos en un establecimiento de souvenirs y nos topamos con Paqui. Lo primero que nos comenta es que «la temporada está siendo más o menos igual que el año pasado», nos dice la dependienta. Hablando con Paqui sobre el turismo, nos dice que «es cierto que es una temporada rara, a veces viene mucha gente y otras no viene nadie, pero estamos sintiendo una temporada bastante parecida».
Continuando por nuestro camino por ses Figueretes, dudamos en preguntar a una chica sobre la temporada, pues viene de la playa y hay muchas posibilidades de que sea una turista. Al interceptarla, Sherezade, nos sorprende con que es camarera en un reconocido beach club de Ibiza, por lo que se anima a responder una serie de preguntas acerca de cómo le está yendo la temporada.
Esta joven, canaria pero que trabaja en Ibiza desde hace un par de temporadas, nos comenta que «esta temporada está siendo un poquito más complicada, en temporadas anteriores he sentido que ha habido más afluencia de clientes, pero este año siento que no hay tanta gente», nos comenta la isleña. Al preguntarle por la cantidad de dinero que puede llegar a gastar un turista, nos comenta que «el turista gasta lo mismo, pero al haber menos turistas, se ve reflejada la diferencia», concluye Sherezade.
A punto de irnos de las calles de Ibiza, nos cruzamos con una persona que se pasa todos los días de su jornada laboral rodeada de turistas, y es que Paqui es vigilante de seguridad del Aeropuerto de Ibiza. Su visión de cómo está siendo esta temporada turística es muy clara: «El turismo que viene no interesa; viene mucho turista sin mochila; obviamente viene la turista que viaja con 4 maletas, pero realmente vienen para fiestas puntuales, eso a Ibiza no le interesa», comenta Paqui sobre lo que observa diariamente en el aeropuerto.
También menciona que «en los filtros del aeropuerto se ve que han dejado de venir tantas personas, han dejado de venir tantas familias», ya que hemos adoptado un modelo de turismo basado en la fiesta y que incluso el que viene a pasar unos días «viene con la pulsera del todo incluido», concluye Paqui.