El Sindicato de Enfermería SATSE alertó este viernes de la saturación que se está viviendo este verano en el servicio de Urgencias del Hospital Can Misses, con tiempos de espera que alcanzan cifras «nunca vistas» y enfermeras sometidas a una «presión extrema», según denunciaron.
En relación a esta realidad «alarmante», explicaron que en la noche del jueves cinco médicos y siete enfermeras tuvieron que asumir toda la carga asistencial en las Urgencias del único hospital público de Ibiza, con numerosos pacientes aguardando una consulta.
De hecho, SATSE afirmó este viernes que, en pleno verano, siempre se repiten las elevadas cifras de pacientes, «pero lo que está ocurriendo desde el inicio del verano es que las horas de espera han aumentado muchísimo y antes, en momentos puntuales, las esperas eran muy largas, pero es que ahora pasa a diario». E insistieron: «La realidad actual del servicio es alarmante. En las urgencias de Can Misses hay habitualmente más de 90 pacientes registrados entre los que esperan para ser atendidos y los que ya lo están siendo. Estas cifras de pacientes son habituales en esta época del año en urgencias, pero nunca se habían producido esperas de más de 12 horas, incluso en patologías que son claramente tiempo-dependientes y cuya evolución puede verse comprometida por el retraso en la atención».
Según insistieron, un cúmulo de circunstancias han llevado a esta situación y, aunque las enfermeras hacen todo lo posible para evitarla, «ya no pueden más porque llevan una carga brutal de trabajo que están asumiendo».
En este sentido, desde SATSE aseguraron que las enfermeras y enfermeros realizan a diario esfuerzos extraordinarios para evitar dejar descubiertos los turnos. «Muchas aceptan jornadas adicionales y cambios de turno porque son conscientes de que, si no acuden, serán sus propias compañeras y compañeros quienes tendrán que asumir una carga asistencial todavía mayor. Esta situación responde exclusivamente al compromiso profesional de unas enfermeras que continúan dando lo mejor de sí mismas pese al agotamiento físico y emocional que padecen», defendió el sindicato.
En atención pediátrica, según alertó, la falta de recursos también está impidiendo aplicar adecuadamente los circuitos de prioridad que requieren los menores.
Sin dudarlo, SATSE animó a la consellera balear de Salud, Manuela García, y a responsables del Ib-Salut a visitar una noche el servicio para comprobar cuál es allí la situación.
Problemas en la organización del trabajo son otras consecuencias derivadas de esta falta de personal.
«A ello se suma una creciente sensación de frustración, impotencia y agotamiento emocional al no poder ofrecer la atención que los pacientes merecen y que los propios profesionales aspiran a proporcionar», insistieron desde el sindicato de Enfermería.
La organización sindical exigió así una revisión urgente de la organización del servicio de Urgencias, un análisis riguroso de los circuitos asistenciales, una evaluación de los tiempos de espera reales y un estudio de las cargas de trabajo que soportan los profesionales.
«Los pacientes no pueden seguir esperando más de 12 horas para recibir atención y los profesionales no pueden continuar trabajando bajo una presión que compromete su bienestar y puede comprometer la seguridad asistencial», afirmaron.
El apunte
El papel pone la hora en la que le han hecho análisis, no la hora en la que se le ha atendido. El SATSE una vez más haciendo política, parece que empieza la campaña....