Después de que el Tribunal Supremo lo condenara el pasado mes de junio a cuatro años y medio de prisión por su participación en la trama de las mascarillas, el empresario Víctor de Aldama ha vuelto a escoger Ibiza para pasar sus vacaciones.
El comisionista del caso Koldo, que no ha ingresado en prisión por su colaboración con la Justicia y su contribución al esclarecimiento de los delitos, ha sido visto este mismo martes desayunando en Sant Jordi.
Durante el verano, Aldama ha ido colgando fotos en su perfil de Instagram en otros lugares de Ibiza, como Las Dalias, Benirràs, disfrutando de una fideuá a bordo de un yate en Cala Jondal o viendo el eclipse de sol del pasado 12 de agosto en el mar.
Víctor de Aldama saltó a la opinión pública por su papel como intermediario en el caso Koldo, la trama de corrupción relacionada inicialmente con contratos de mascarillas durante la pandemia. Tras ser investigado y pasar por prisión preventiva por otra causa, decidió colaborar con la Justicia y reconocer su participación en los hechos delictivos.
Su nombre apareció en la investigación del caso Koldo por su relación con el exministro José Luis Ábalos y su entonces asesor Koldo García. La UCO lo describió durante el juicio como una figura central de la trama y llegó a señalar que, en la práctica, era quien tenía capacidad de mando porque era quien aportaba el dinero.
La investigación y el posterior juicio determinaron que Aldama actuó como intermediario entre empresarios y responsables políticos, particularmente alrededor de contratos de mascarillas adjudicados durante la pandemia.
En su propia declaración ante el Tribunal Supremo, Aldama reconoció haber entregado dinero a Ábalos y Koldo. Aseguró que entre 2019 y 2022 les entregaba 10.000 euros mensuales en efectivo y afirmó que, además, había trasladado al Ministerio de Transportes y al domicilio de Ábalos dinero procedente de constructoras. Calculó las entregas a Ábalos y Koldo en unos 3,5-4 millones de euros.
En enero de 2026, además, admitió todos los delitos que se le imputaban en el caso de las mascarillas y reconoció el pago de comisiones ilícitas.
El Tribunal Supremo suspendió su condena cuatro años y medio de prisión por su participación en la trama de las mascarillas debido a su colaboración con la Justicia y a su contribución al esclarecimiento de los delitos. La suspensión está condicionada, entre otras cosas, a que no vuelva a delinquir durante cinco años, presente informes semestrales sobre sus actividades y realice un año de trabajos en beneficio de la comunidad. También quedó exento de la multa de 3,7 millones de euros que solicitaba la Fiscalía.
En el PP ha habido o hay corruptos,pero sin generalizar; en el sanchismo que tire la primera piedra el que este libre de no ser corrupto y chorizo.Excepto en los paises bananeros es imposible encontrar otro "gobierno" màs trilero y ruin que ese que padecemos. Van sobrados de maldad y faltos absolutos de generosidad