Jesús ha estrenado este viernes su prueba piloto de peatonalización parcial con opiniones encontradas entre vecinos y trabajadores de la zona. La medida, que pretende comprobar sobre el terreno si una futura reorganización del centro del pueblo puede mejorar la seguridad y la accesibilidad de los peatones, ha sido recibida con satisfacción por algunos residentes, mientras que otros cuestionan su utilidad y advierten de las dificultades que puede generar para acceder al núcleo y a sus comercios.
«La verdad es que está muy bien. Solo es una prueba pero, bajo mi punto de vista, pienso que dará buen resultado», considera Toni Escandell, uno de los vecinos consultados durante esta primera jornada. A su juicio, la actuación responde a una reivindicación que se viene planteando desde hace tiempo y puede suponer «una mejora más que se puede aplicar al pueblo». Escandell destaca especialmente que la peatonalización puede aportar «más vida y más seguridad» a Jesús, donde, según explica, hay momentos en los que el tráfico llega a saturar el centro. «Es peligroso que la gente vaya como va con los vehículos en este tramo», señala.
En una línea similar se pronuncia Daniel García, que considera que la medida puede ayudar a recuperar el centro del pueblo para los peatones. «Me parece una buena idea. Jesús es una joya de pueblo y así podremos disfrutar más del pueblo», afirma. García recuerda que hasta ahora los peatones caminan «a apenas un metro del paso de los coches» y confía en que la actuación sirva también para mejorar el estado general del núcleo. «A ver si también sirve para cuidar mejor del pueblo, que está muy sucio», añade.
No todos los vecinos, sin embargo, comparten esta primera valoración positiva. Joan Roig reconoce que la prueba es una buena oportunidad para comprobar qué ocurre en la práctica, pero parte de una posición más escéptica. «En principio no me parece una buena idea y dudo de que acabe funcionando. Pero está bien que se pruebe para ver qué pasa», explica.
Roig considera que se está haciendo «mucho movimiento para conseguir poca cosa» y recuerda que la peatonalización del centro es un asunto del que se habla desde hace años en Jesús. En su opinión, una solución de mayor alcance requeriría antes construir una alternativa para el tráfico. «Solo sería viable haciendo un vial alternativo desde la carretera de Cala Llonga pasando por la finca de Can Sort hasta el campo de fútbol», plantea. Pese a sus dudas, concluye: «Ojalá que funcione».
También existe incertidumbre entre quienes trabajan en los negocios del centro. Verónica, camarera de uno de los establecimientos de la zona, teme que las nuevas rutas hagan menos cómodo acudir a Jesús, especialmente para quienes realizan visitas rápidas. «Yo creo que no va a funcionar muy bien», sostiene. A su juicio, el problema estará tanto en el recorrido como en el aparcamiento. «La gente que quiera venir tendrá que dar mucha vuelta para llegar y para poder aparcar», explica.
La trabajadora considera que esta dificultad puede terminar perjudicando a los negocios, especialmente en el caso de clientes que acuden únicamente a tomar un café o realizar una compra. «No va a ser cómodo para venir a Jesús si solo tienes cinco minutos para venir a tomar un café o para comprar algo», señala. Aunque admite que el centro puede resultar «más bonito y tranquilo», considera que también será «menos práctico».
Un centenar de metros sin tráfico
La prueba afecta a unos 100 metros de la carretera EI-100A, que atraviesa el centro de Jesús. El tráfico queda cortado entre el entorno del cementerio y la calle Gavina, de modo que los vehículos ya no pueden utilizar directamente este tramo para atravesar el pueblo en sus desplazamientos entre Eivissa y Cala Llonga o hacia la avenida des Cap Martinet.
Para mantener estas conexiones, el Ayuntamiento ha establecido itinerarios alternativos por las calles Gavina, Estruç y Tucà. Los vehículos procedentes de Eivissa deben desviarse por Gavina, continuar por Estruç y llegar hasta Tucà, desde donde pueden reincorporarse a la EI-100A. El recorrido se realiza en sentido inverso para quienes llegan desde Cala Llonga o Cap Martinet y se dirigen hacia Eivissa.
Durante la prueba se mantiene además, de manera excepcional, el acceso al aparcamiento público de la plaza de Jesús, cuya entrada se realiza desde la calle Gavina. También se ha modificado la circulación en la calle Faisà y la parada de taxis se ha trasladado unos metros, frente al Centro Cultural, para facilitar el funcionamiento de los nuevos recorridos.
El objetivo del Consistorio es utilizar esta experiencia para recoger datos sobre el comportamiento del tráfico y comprobar si los nuevos flujos funcionan de forma eficiente antes de decidir si se avanza hacia una actuación permanente. La prueba se enmarca en la intención municipal de «humanizar» el centro de Jesús, un núcleo que soporta desde hace años una elevada carga de tráfico.
De momento, el primer día deja sobre la mesa las dos caras del debate: la posibilidad de recuperar para los peatones un espacio hasta ahora condicionado por el tráfico y, al mismo tiempo, el temor de que alejar los vehículos del centro termine dificultando el acceso a los comercios y complicando la movilidad. Será precisamente el desarrollo de la prueba el que permita determinar si ambas necesidades pueden convivir.
La pregunta que se hace la gente, os creéis que volveréis a ganar? Ir haciendo las maletas, peor no se puede hacer peor. Sra. Ferrrer le quedan uñas de tanta critica por la nefasta gestión que ha realizado los últimos 7 años? Se ha pasado de ser el mejor pueblo ha ser el peor en todo.