La apicultura en Ibiza atraviesa un momento especialmente delicado. Así lo advierte Vicent Marí, presidente de la Asociación de Apicultores de Ibiza desde 2016, quien señala que la situación actual para la abeja melífera (Apis mellifera ibericas) se ha visto gravemente castigada por los efectos climatológicos de los últimos meses.
Durante esta primavera, el sector ha sufrido un panorama muy adverso debido a la falta de lluvias registradas entre abril y mayo, lo que ha truncado por completo el ciclo natural de la floración. Como resultado, los campos han pasado de contar con una gran abundancia de flor primaveral a quedarse prácticamente sin néctar a pesar de mantenerse floridos.
Y es que el caso de esta sequía está afectando de gran forma a las abejas melíferas: «Ha habido un truncamiento: hemos pasado de tener mucha flor primaveral a no tener nada; esta flor que se marchita no tiene néctar». Un caso muy concreto de esta crisis, afirma Vicent Marí, es el de la frígola de San Juan (la tómbola capitata), una planta melífera que se recolecta tradicionalmente por San Juan en el mes de junio. Aunque este año ha florecido, lo ha hecho sin néctar y con la flor marchitada prematuramente, dejando a las colmenas sin recursos alimenticios en una época clave.
Las consecuencias que afronta esta problemática pueden ser extremas ya que al haber escasez de alimento en el exterior, la reina modula su puesta de huevos a la baja. Si la población de la colmena disminuye drásticamente (pudiendo llegar a mermarse más de la mitad), las colonias se quedan sin defensas frente a amenazas externas como la varroa y la galería mellonella (la polilla de la cera), lo que puede destruir la colonia entera.
Es por ello que Marí indica que para mantener el nivel de cría es necesario «sobrealimentar, pero hacerlo de una manera sostenible y sistematizada, de forma regular y no dando mucho de golpe», para evitar que decaiga la postura de la reina.
Ante esta crisis, Vicent Marí señala que se solicitó ayuda al Consell d’Eivissa, el cual respondió señalando que «hay un plan sectorial apícola 23-27» que cuenta con «una subvención específica para aumentar el vigor de las colmenas». Sin embargo, el presidente de los apicultores matiza que estas ayudas se conciben «como intrínsecamente su nombre indica, aumentar el vigor de las colmenas, pero no mantenerlas vivas».
En la misma línea, Marí detalla que las ayudas destinadas al mantenimiento del paisaje actúan como un incentivo menor que «recibo una subvención y me ayuda... en fin, para reponer la cera, para comprar algún enjambre, para comprar algún kilo de comida para alimentar a los núcleos, pero no para mantenerlas vivas». Por este motivo, advierte que el sector afronta un escenario crítico donde «estamos en una situación excepcional de sequía extrema que requiere un aporte extraordinario y excepcional de alimento», advirtiendo que «y si no se da, vamos a perder más de la mitad de más de la mitad de la colonia apícola que tenemos en Ibiza».
A pesar del panorama adverso, el sector mantiene una postura firme orientada a la supervivencia de la especie. Como recalca Vicent Marí, el objetivo principal es claro: «El bien preferente a proteger es las abejas. Porque sin abejas no hay biodiversidad, los ecosistemas se resienten, no hay vida, dicho en una palabra. Entonces, hay mantenerlas vivas a toda costa, nos cueste lo que nos cueste».
La situación es crítica debido a que las reservas acumuladas durante la primavera se han consumido por completo en seco al no haber aportes del exterior, lo que ha provocado que la cosecha de primavera haya sido «testimonial» y la de verano se haya reducido un 50% respecto al año pasado.
Efectivament tenc una pèrdua d'un 50% de caseres i s'altra meitat de ses que sobreviuen estàn al mínim de població 🐝🐝🐝🐝😭