«Dios tarda pero no olvida». Así se ha referido a las escaleras mecánicas de Puig des Molins, en la ciudad de Ibiza, Manuel Chaves, residente en el barrio. Chaves ha asegurado que la instalación de este servicio es «un gran logro». Y es que los vecinos de esta zona de la capital de la isla llevan años reclamando una solución para poder evitar las escaleras tradicionales con las que se accede al barrio.
Las escaleras mecánicas comenzaron a instalarse este martes pero la adjudicataria de la obra, Infraestructuras Vilor, ha estado tiempo trabajando en el proyecto. El responsable del trabajo, Juan Prieto, ha explicado que ha sido «complicado» poder hacer los fosos en los que están instaladas las escaleras. No tanto por estas como por el hecho de que se han tenido que trasladar diferentes canalizaciones de aguas pluviales y fecales así como otras de alumbrado, agua potable y cámaras de vigilancia. Además, según ha indicado Prieto, se ha aprovechado esta intervención para llevar a cabo algunas reparaciones y recanalizaciones.
La posibilidad de encontrar restos arqueológicos de importancia ha sido otro de los problemas con los que ha que trabajar la adjudicataria. Y a esto se ha sumado el hecho de que las escaleras están encajadas entre diferentes edificios, por lo que se ha tenido que intervenir teniendo en cuenta que «todo son muros de contención».
Prieto ha explicado que, si todo va según lo previsto, este jueves se instalará la segunda barandilla de la nueva escalera y se concluirá el trabajo del cableado. Será ya entonces Endesa la que tendrá que activar el sistema eléctrico para que puedan entrar en funcionamiento unas escaleras que, además, estarán permanentemente vigiladas, según ha indicado el responsable de la obra. «Habrá tres cámaras de vigilancia», ha subrayado Prieto, «estarán siempre grabando por si hay incidencias o vandalismo. Estarán siempre vigiladas».
Para Ana Recio, vecina del barrio, la puesta en marcha de las escaleras mecánicas es una gran noticia. «Yo llevo 50 años aquí», ha explicado, «y es una maravilla. Han hecho muy bien en hacerlas porque llevamos cinco años de reuniones y por fin las vamos a ver».
Celebrarlo con champán
Recio ha señalado que, en su caso, tiene que subir y bajar los largos tramos de las escaleras convencionales un par de veces al día porque en estos años no se ha encontrado ninguna solución. Los vecinos propusieron la posibilidad de que un microbús recorriera el barrio pero la propuesta no salió adelante. «Yo estoy deseando verlas funcionar», ha añadido, «la subida para mí es lo peor. Además, aquí hay gente muy mayor que no puede ni salir de casa ahora mismo. Y yo llevo aquí 50 años y ya no es como cuando era joven. Ahora lo vamos a celebrar con champán».
Teresa Moya también vive en el barrio pero, en su caso, solo utiliza las escaleras si sale a pasear. Sin embargo, tiene claro que este servicio es necesario y que beneficiará sobre todo a los más mayores. «Yo no vivo en la parte de arriba pero a alguien le servirá», ha afirmado, «a mí me parece perfecto que las pongan en marcha. Tal vez ahora sí que las use».
Felipe Bibiloni vive casi pegado a las nuevas escaleras. Al igual que el resto de vecinos, se muestra contento por la instalación. En su opinión, serán los mayores y los turistas los que más disfruten de este nuevo servicio. «Para los turistas es un atajo importante si quieren ir a Figueres y Platja d’en Bossa», ha asegurado.
Bibiloni ha explicado que las escaleras son «una zona muy transitada» que emplean a diario unas 200 personas. Por eso considera que mecanizarlas era necesario: «Está muy bien. Además, cuando yo sea un poco más mayor y los huesos ya no me funcionen, me será más fácil llegar a la playa».
En la zona de Puig des Molins viven hoy en día casi 2.300 personas. Para la concejal de Obras, Blanca Hernández, las nuevas escaleras mecánicas son sobre todo un servicio que «mejorará sin duda la vida de todos los ibicencos y, en especial, de los vecinos de este barrio».