La embarcación que se hundió este lunes en la bahía, frente a sa Punta des Molí, ha sido retirada en la mañana de este martes. Con su retirada, a su vez, se ha procedido a reabrir la playa al baño, ya los técnicos del Ayuntamiento han realizado un seguimiento de la zona de baño y, según aseguran, no se han detectado restos de la mancha de combustible en el agua ni indicios de contaminación visible. Tras esta verificación, el Ayuntamiento ha procedido a abrir nuevamente la playa de es Pouet con bandera verde, señalando que las condiciones son seguras para el baño.
El armador ha procedido a su retirada mediante una empresa especializada, completando una actuación coordinada entre Ports IB, Salvament Marítim, Capitanía Marítima y el consistorio. La embarcación ha sido trasladada a dique seco, donde permanecerá para reparación y posterior regreso a puerto.
La embarcación se encontraba fondeada en una zona no autorizada, a escasos metros de la línea de costa, cuando se produjo el hundimiento durante el lunes. La incidencia ha obligado a movilizar recursos de múltiples administraciones y organismos de forma inmediata. El hundimiento, ocurrido fuera del ámbito de competencia municipal de la zona de baño, provocó una mancha de combustible visible en el mar que, dadas las condiciones de viento reinantes durante la jornada de ayer, se desplazó en dirección a la playa de es Pouet, afectando potencialmente a la zona de baño.
La reapertura
A primera hora de esta mañana, los técnicos del Ayuntamiento han realizado un seguimiento exhaustivo de la zona de baño. No se han detectado restos de la mancha de combustible en el agua ni indicios de contaminación visible. Tras esta verificación, el Ayuntamiento ha procedido a abrir nuevamente la playa de es Pouet con bandera verde, señal de que las condiciones son seguras para el baño.
Pese a que la incidencia se produjo fuera del ámbito de la zona de baño municipal, las condiciones meteorológicas obligaron a las autoridades a activar todos los protocolos de vigilancia y prevención. Torres ha subrayado la importancia de la coordinación rápida y eficaz entre todos los organismos implicados, destacando la labor de Salvament Marítim y del personal técnico del Ayuntamiento. La zona ha permanecido bajo supervisión continua para comprobar la evolución de las condiciones de seguridad y garantizar que se mantiene la calidad ambiental adecuada para el uso de la playa.
Como medida preventiva y de advertencia a los usuarios, el Ayuntamiento procedió a sustituir la bandera verde por la bandera amarilla en la zona de baño, indicando precaución. De forma simultánea, durante toda la jornada de ayer, se han instalado barreras de anticontaminación destinadas a contener la mancha de combustible y minimizar cualquier posible vertido o afección al medio marino. Torres ha permanecido presente en el desarrollo de los trabajos para realizar un seguimiento directo de la incidencia y de las medidas adoptadas.