La nueva oleada migratoria registrada estos días en las Pitiusas vuelve a poner sobre la palestra las necesidades y falta de recursos de la Guardia Civil y Policía Nacional a la hora de gestionar y atender todas las llegadas. Desde el Sindicato de la Policía Nacional, JUPOL, confirmaron ayer que esta nueva oleada de pateras sigue saturando las islas. La situación, además, se ve agravada por la falta de recursos humanos y materiales y, en este sentido, el sindicato lamentó que los efectivos deben cubrir jornadas «maratonianas» sin contar con medios suficientes para poder asistir a los migrantes en condiciones.
«Las islas no están preparadas para atender esta situación y sentimos una total dejadez por parte del Gobierno», reconoció JUPOL.
La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil, JUCIL, insistió en que no puede negarse que el ritmo de llegadas de pateras va creciendo y las Baleares están recibiendo el flujo migratorio que han perdido las Canarias. Para JUCIL, este hecho es fruto del trabajo que se está haciendo en los puertos de partida de las pateras que, hasta ahora, viajaban al archipiélago canario, una labor que se reclama también en el caso balear.
«Cuando comenzaron a ponerse dificultades para entrar en Italia, se inició en las islas el fenómeno migratorio y desde entonces no ha parado de crecer», señalaron.
En JUCIL lamentaron también la falta de medios para atender las necesidades del día a día y las continuas llegadas de pateras. En el caso de Formentera, recordaron que ahora mismo hay unos 26 guardias civiles y la situación ha provocado que incluso desde Palma se traslade un refuerzo permanente de la Unidad de Seguridad Ciudadana.
«También se han reforzado en el mar las unidades para interceptar las pateras que suelen ser trasladadas después al puerto de Ibiza. La situación es complicada y obliga a mantener una gran tensión en los servicios porque la dedicación a este fenómeno es prácticamente exclusiva. Estas oleadas nos dificultan mucho el trabajo porque se producen llegadas de manera simultánea y comportan una logística bastante amplia, con horas de dedicación por parte de los agentes», relataron desde JUCIL.
La asociación reconoció que en los últimos tiempos se está normalizando el traslado de efectivos desde Ibiza para reforzar la atención a los migrantes interceptados en Formentera.
«Mientras no se haga un trabajo serio en los países de origen, sólo podemos esperar que las llegadas sigan aumentando y crezca también la saturación del trabajo», afirmaron desde JUCIL, reivindicando al Gobierno la implantación de medidas para atraer a más agentes y que las plantillas puedan crecer.
«En Formentera no se han cubierto las vacantes principalmente por el problema de la vivienda. La insularidad aprobada está por debajo de la de Canarias y es totalmente insuficiente en Baleares», concluyeron.
JUCIL alertó además de que, después del verano, y a pesar del ligero aumento de las plantillas durante la temporada, se ha marchado «un gran número de agentes». Por tanto, instó a adoptar medidas urgentes.
Menores tutelados
Otra grave consecuencia de las oleadas migratorias es la continua llegada de menores. El Consell d´Eivissa confirmó ayer que tutela en estos momentos a 135 menores migrantes no acompañados. El Consell de Formentera, por su parte, tutela en la actualidad a 254 menores.
Qué desastre de país!!!