Buenas noticias para la familia de Andrew Marriage, el turista británico de 64 años cuya desaparición en Ibiza se había denunciado este pasado 25 de septiembre. El hombre ha sido localizado y se encuentra bien tras confirmarse que finalmente sí consiguió regresar al Reino Unido.
Según han confirmado fuentes familiares al Periódico de Ibiza y Formentera, Marriage logró llegar a su país de origen tras pasar una semana de vacaciones en la isla, estancia durante la cual se alojó en un apartamento del municipio de Sant Josep, concretamente en la calle de Madrid.
El malentendido y la consiguiente alerta saltaron a raíz de la pérdida de comunicación con el viajero. Tal y como ha explicado el propio protagonista a su entorno, perdió el teléfono móvil —bien tras extraviarlo en el coche de alquiler o por un hurto—, lo que le imposibilitó por completo avisar a sus allegados o responder a los mensajes y llamadas que le llegaban al terminal. Esta incidencia provocó que pasara las últimas 24 horas incomunicado en el aeropuerto de Ibiza a la espera de poder gestionar otro vuelo de regreso
El desencadenante de la alerta saltó cuando el pasado jueves, día 25, Marriage no se presentó en su vuelo de regreso a su país de origen ni llegó a su destino en el Reino Unido, a pesar de sí haber realizado el check-in, momento en el que su familia empezó a preocuparse. Desde entonces, no fue posible contactar con él ni dar con su paradero.
En el último mes han habido dos casos de turistas que no han cogido el vuelo de vuelta (un irlandés y un italiano), y en ambos casos resultó que no volvieron porque seguían de fiesta. Por lo tanto, mi primer consejo para los familiares de los turistas que pierden el vuelo sin avisar es que busquen en discotecas, fiestas en villas, pisos de masajes y clubes de alterne, que en la mayoría de los casos es por allí donde van los tiros.