La consellera de Salud, Manuela García, acompañada del equipo directivo del Área de Salud de Ibiza y Formentera, ha visitado este jueves la nueva unidad del Dolor del Hospital Can Misses, un espacio que verá la luz antes de finalizar el año 2026.
La nueva Unidad del Dolor se ubicará en el espacio que ocupaba hace diez años el antiguo Paritorio del hospital público ibicenco, que se encuentra en la primera planta del edificio J, en el antiguo Hospital Can Misses.
El diseño del nuevo servicio contempla dos consultas, dos grandes salas de procedimientos, vestuarios para los pacientes, tres almacenes, aseos y sala de espera, además del control de enfermería en una superficie de algo más de 200 m2. Actualmente se trabaja en la adecuación del espacio que albergará esta nueva Unidad del Dolor, y ya se ha iniciado la compra del equipamiento necesario.
Se evitarán cerca de medio millar de traslados
La ampliación de la cartera de servicios del Hospital Can Misses con la inclusión de un servicio médico especializado en el manejo y tratamiento de pacientes que sufren de dolor crónico persistente permitirá evitar cerca de quinientos traslados, entre pacientes y acompañantes y los gastos derivados de ello, principalmente viajes y dietas, además de acercar a su lugar de residencia este servicio.
Según han detallado desde Asef, en 2023 fueron 445 traslados los efectuados desde el área de salud pitiusa a la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Son Espases, 525 personas, sumando pacientes y acompañantes. En 2025 registró 407 traslados a Palma.
Cerca de 200.000 euros de inversión
La futura Unidad del Dolor, una unidad multidisciplinar que contará, además de anestesiólogos que liderarán la unidad, con traumatólogos, rehabilitadores y reumatólogos, entre otros especialistas contará en su equipamiento con un ecógrafo portátil.
El equipo permitirá realizar las técnicas eco guiadas que se están demandando en las unidades de Dolor Crónico como infiltraciones de músculo cuadrado lumbar, piramidal, trapecio, nervios periféricos, pared torácica, epidural vía caudal, etc. «Gracias a estas técnicas, se consigue disminuir el consumo de analgésicos», han apuntado desde el Área de Salud. Estas técnicas se realizan junto con el ecógrafo que sirve de guía, para mayor precisión y seguridad para el paciente, con escaso o nulo prejuicio para el mismo. El ecógrafo que se ha adquirido es el modelo Sonosite LX con sondas convex (C10-3) y lineal (L12-3) de Fujifilm Healthcare.
Además, se adquirirán tres sillones reclinables, palos de suero, tres monitores, tres bombas de perfusión, una nevera para medicación, un carro de medicación, una cama elevable quirúrgica y dos camillas de consulta.
La reforma del espacio contempla en un primer momento las adecuaciones del sistema eléctrico y de comunicaciones, carpintería, fontanería, instalaciones de electromedicina gases medicinales, climatización, pintura y albañilería.
La inversión total para la puesta en marcha de la nueva Unidad del Dolor será cercana a los 200.000 euros y se estima que comience su actividad antes de que finalice este año.