Los datos de ocupación relativos a la primera quincena del mes de septiembre en Ibiza indican que el número de pernoctaciones se habría reducido un 5% en comparación con el mismo periodo del pasado verano, según señaló esta semana el director insular de Turismo, Juan Miguel Costa.
Sin embargo, si se estudian las cifras acumuladas registradas entre el 1 de abril y el 15 de septiembre de este 2026, la ocupación habría aumentado un 0,45%.
«Es una temporada muy plana y prácticamente con los mismos números de 2025. De cara a octubre, creemos que será también similar y, cuando concluya, pensamos que podremos hablar de un verano calcado al anterior. Sí ha habido alguna variación en los tipos de turista, con un descenso del visitante nacional y una subida del británico, el turismo belga y el francés. También ha bajado el mercado alemán, donde hay cierta recesión económica», afirmó.
Pendiente de estos últimos meses de la temporada, la presidenta en Baleares de AEDH (Asociación Española de Directores de Hotel), Alicia Reina, consideró que el mes de septiembre deja una fotografía mucho más interesante que la de un simple porcentaje de ocupación: se está viendo cómo está cambiando el cliente que viene a Ibiza y, con él, la manera de gestionar los hoteles.
«La demanda existe. Agosto cerró en Ibiza con una ocupación hotelera del 92,06%, prácticamente los mismos niveles de 2025, y septiembre ha mantenido actividad. Pero hay señales que me parecen mucho más relevantes: la reserva se acerca cada vez más a la fecha de llegada, la estancia tiende a acortarse y el precio pesa mucho más en la decisión de compra. Eso introduce bastante complejidad en la gestión», explicó.
Para Reina, en estos momentos un director de hotel no puede conformarse con mirar cuántas habitaciones tiene ocupadas y debe saber a qué precio se están vendiendo, por qué canal, con qué coste de distribución y qué margen real dejan. «Y esto es especialmente importante en Ibiza, donde nuestra estructura de costes es elevada. Por eso me interesa mucho más hablar de rentabilidad que de récords», alertó también.
Según destacó, hasta el pasado mes de julio las Pitiusas acumulaban aproximadamente 2.585 millones de euros de gasto turístico, un 7,5% más que el año anterior. Reina manifestó que, por tanto, se puede generar más valor sin necesidad de seguir creciendo en volumen.
En relación al mes de octubre, señaló que se trata de «casi una prueba de estrés de nuestra capacidad para alargar la temporada». La presidenta consideró que la primera quincena «todavía puede funcionar razonablemente bien» puesto que en la isla hay conectividad, buen clima, producto y mercados europeos con opciones de viajar fuera de los meses centrales del verano. Al mismo tiempo, lamentó que según se avanza hacia la segunda mitad del mes, aparece la verdadera debilidad de la isla: el destino empieza a cerrarse antes de que necesariamente desaparezca todo el interés por venir.
«Desestacionalizar no consiste simplemente en pedir a los hoteles que permanezcan abiertos quince días más. Para que un hotel pueda prolongar su temporada se necesita ocupación suficiente para soportar estructura, personal y costes. Y para que exista esa demanda necesitamos también vuelos, restauración, comercio, transporte, actividades, eventos y servicios abiertos. Por eso, creo que el gran reto turístico de Ibiza ya no está en llenar julio y agosto. Nuestra oportunidad está en conseguir que abril, mayo, septiembre y octubre tengan suficiente contenido y suficiente demanda para ser rentables. Y eso requiere de estrategia, no únicamente promoción», concluyó la presidenta de AEDH.
Desde CAEB Pitiusas, el vicepresidente José Antonio Roselló explicó que septiembre ha seguido la misma tónica con la que se venía desarrollando la temporada, si acaso mejorando algo la media del año.
En cualquier caso, Roselló explicó que sigue siendo difícil encontrar un común denominador a la hora de hablar de este verano por la gran diversidad de situaciones dentro de cada sector y de éstos entre sí.
Desde Ocio de Ibiza, el gerente José Luis Benítez reconoció que el sector está muy satisfecho por esta temporada, con un mes de septiembre «muy bueno» en el que se desplaza un público interesado en el ocio de la isla.
«Está siendo una temporada muy positiva y, sobre todo, sin incidentes. Esperamos ahora las fiestas de cierre en octubre como colofón del verano», señaló. Benítez aseguró que el sector «quiere preservar Ibiza», por lo que están de acuerdo con las políticas de contención de las instituciones que ya este verano han logrado resultados.