El Auditorio del Centro Cultural Cervantes de Sant Antoni ha acogido este miércoles la conferencia ‘Vínculos. El poder de las relaciones para cuidar la salud mental’, impartida por el psicólogo clínico Lucas Narambuena, en el marco de las actividades organizadas por el Ayuntamiento con motivo del Día Mundial de la Salud Mental.
Narambuena ha comenzado su intervención compartiendo una experiencia personal: una Nochebuena que pasó completamente solo mientras trabajaba como residente de psicología clínica en la Península. A partir de este episodio, ha reflexionado sobre la soledad no deseada, una realidad que, según ha explicado, sigue siendo un tema tabú a pesar de afectar a una parte importante de la población.
El psicólogo ha defendido una visión relacional de la salud mental, que propone comprender el sufrimiento teniendo en cuenta no solo las circunstancias individuales, sino también las relaciones personales y el entorno social. «¿Qué te ha pasado?», ha planteado como alternativa a preguntarse únicamente qué funciona mal en una persona.
Durante la conferencia también ha destacado la importancia de aprender a pedir ayuda, establecer límites y desarrollar habilidades para mantener relaciones saludables. Asimismo, ha advertido de que las condiciones laborales, la falta de tiempo o las dificultades económicas pueden obstaculizar la creación de vínculos personales.
Más apoyo
Tras la ponencia se ha celebrado una mesa redonda con representantes de APFEM, Fundación Deixalles y ASPADIF, que ha dado lugar a un intenso intercambio de opiniones sobre las dificultades que afrontan las personas con problemas de salud mental y sus familias.
Desde Fundación Deixalles se ha destacado la importancia de reconstruir las redes de apoyo de las personas en situación de exclusión social, muchas de las cuales carecen de vivienda, relaciones familiares o recursos suficientes para afrontar sus dificultades.
Por su parte, la representante de APFEM ha subrayado la necesidad de generar espacios de confianza donde las personas puedan expresar sus miedos, recuperar capacidades y sentirse parte de una comunidad.
Uno de los momentos más destacados del debate ha llegado con la intervención de Soledad Manzano, representante de ASPADIF, quien ha puesto sobre la mesa la dura realidad que viven numerosas familias que conviven con enfermedades mentales graves.
Manzano ha advertido de que, en muchos casos, los familiares acaban asumiendo funciones de vigilancia, atención y acompañamiento para las que no disponen de preparación ni recursos suficientes. También ha cuestionado cómo reconstruir los vínculos cuando existen situaciones de crisis, consumo de sustancias o relaciones familiares profundamente deterioradas.
«La teoría es muy sencilla, la práctica es otra historia completamente diferente», ha señalado durante el intercambio la representante de APFEM, al reconocer la complejidad de estas situaciones.
El debate ha evidenciado la necesidad de reforzar los recursos comunitarios y el apoyo institucional, especialmente para las familias cuidadoras, que a menudo afrontan estas situaciones con una elevada carga emocional.
La jornada, primera actividad organizada este año por el Ayuntamiento de Sant Antoni con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, ha puesto de manifiesto que cuidar la salud mental no depende únicamente de la atención individual, sino también de las relaciones personales, las condiciones de vida y la existencia de redes de apoyo.