La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha presentado este jueves, 15 de octubre, el balance de la temporada de alto riesgo de incendios forestales en las Illes Balears, que finaliza con 72 siniestros y 32 hectáreas de superficie forestal afectada. El conseller Joan Simonet ha dado a conocer los datos en la Central de Comunicaciones de Incendios Forestales (CCIF), acompañado de la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, y del gerente del Instituto Balear de la Naturaleza (IBANAT), Tomeu Llabrés.
Simonet ha valorado positivamente los resultados de una campaña marcada por unas condiciones meteorológicas especialmente exigentes. «Hemos tenido un verano con temperaturas muy elevadas y episodios de sequía importantes. A pesar de estas circunstancias, la superficie afectada por los incendios forestales se ha mantenido contenida», ha explicado.
Así, durante la época de alto riesgo, comprendida entre el 1 de mayo y el 15 de octubre, se han registrado casi el 90% de la superficie quemada en el conjunto del año. De esta superficie, el 41% corresponde a zonas arboladas y el resto a zonas de matorral, carrizal y cañamar. En el conjunto de 2026, hasta el 15 de octubre, el Operativo Interinsular de Incendios Forestales (OIIF) ha intervenido en 86 incendios forestales, con 36,4 hectáreas afectadas. De este modo, el número de siniestros registrados este año se sitúa muy por debajo de la media anual de las últimas dos décadas, que es de 115 incendios y 681 hectáreas. Si se compara solo con la última década, también se sitúa por debajo, ya que la media de los últimos 10 años es de 89 incendios y 141 hectáreas quemadas.
En la presentación de los datos, el conseller ha puesto en valor el trabajo de los cerca de 350 profesionales que forman parte del dispositivo y ha recordado que la prevención es una responsabilidad compartida. «El balance es positivo, pero a pesar de los buenos datos, no nos podemos confiar. El riesgo de incendio forestal existe durante todo el año y debemos continuar manteniendo la prudencia y la prevención. La colaboración de la población es imprescindible para evitar negligencias y reducir las situaciones de riesgo», ha remarcado.
Simonet también ha subrayado que la rapidez de respuesta e intervención del dispositivo interinsular de la Conselleria ha sido un factor determinante para evitar que los incendios hayan ido a más: «La coordinación entre los medios terrestres y aéreos y la posibilidad de movilizar recursos entre islas nos permiten actuar desde el primer momento en que se detecta una columna de humo. Esta rapidez es especialmente importante para controlar los incendios y evitar que se propaguen».
En la misma línea, la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha señalado que «estas cifras también ponen de manifiesto la importancia de la prevención y de la gestión forestal durante todo el año. En un contexto de temperaturas elevadas y episodios de sequía, es especialmente importante continuar trabajando para reducir el combustible vegetal y facilitar las tareas de extinción en caso de incendio».
Cabe destacar que la campaña de 2026 se ha desarrollado en un contexto meteorológico especialmente adverso. El Mediterráneo ha registrado temperaturas récord y, según el balance técnico, el 2026 ha sido el año más cálido de la serie histórica hasta ahora. En las Illes Balears, las anomalías térmicas han sido recurrentes durante todo el verano, con un 96% de los días por encima de la temperatura media. Además, la sequía ha sido significativa en algunas zonas, especialmente en Menorca, con la excepción de los lugares que han recibido precipitaciones durante el mes de octubre.
Distribución por islas
En lo que va de año, Mallorca concentra el 81% de la superficie afectada en las Illes Balears, con 56 incendios y 29,6 hectáreas. Le sigue Eivissa, con 21 siniestros y 4,7 hectáreas quemadas; Menorca, con 3 incendios y 1,8 hectáreas afectadas, y Formentera, con 6 siniestros y solo 0,34 hectáreas quemadas.
En cuanto a la gravedad de los focos, seis incendios han alcanzado el nivel 1 del Índice de Gravedad Potencial (IGP 1), por las características del siniestro o por la proximidad a viviendas e infraestructuras. Se trata de los incendios de Son Muntaner (Palma), Cala Domingos (Manacor), Benimussa (Sant Josep de sa Talaia), Son Fortesa (Puigpunyent), Torrent Major (Sóller) y Roca Llisa (Santa Eulària des Riu).
Cinco de estos incendios quedaron en conatos, con una superficie afectada inferior a una hectárea, mientras que el de Son Fortesa, en Puigpunyent, afectó 2,2 hectáreas. Entre los incendios clasificados como IGP 0, el que ha afectado a una superficie más extensa durante la campaña ha sido el de Can Milec, en Muro, con 10 hectáreas quemadas.
En cuanto a las causas, y a la espera de cerrar las investigaciones, los datos provisionales indican que el 99% de los incendios están relacionados con la actividad humana, ya sea por negligencias, accidentes o actos intencionados. Los intencionados representan el 15% del total, mientras que solo el 1% de los siniestros se atribuye a causas naturales, como los rayos.
Dispositivo interinsular
Durante esta temporada, cerca de 350 profesionales han formado parte del dispositivo del OIIF, entre personal del IBANAT, Agentes de Medio Ambiente y personal técnico de la Conselleria. El dispositivo ha contado con cinco helicópteros y cinco aviones, que pueden desplazarse entre islas según las necesidades de cada emergencia, tanto para actuar en tareas de extinción como para transportar personal especializado. Durante la campaña se han movilizado medios aéreos entre islas y se ha reforzado la Central de Comunicaciones de Incendios Forestales con nuevas herramientas tecnológicas y de análisis.
Además de las tareas de vigilancia y extinción de incendios forestales, los efectivos del OIIF han dado apoyo a los bomberos de los consells insulares en diferentes incendios agrícolas que, especialmente a principio de campaña, tuvieron una cierta entidad, como los registrados en Campos y Santanyí.
Los equipos también han participado en otras emergencias naturales, actuando como grupo de intervención en el marco de las activaciones de los planes de emergencia por meteorología adversa e inundaciones (METEOBAL e INUNBAL). Estas actuaciones han consistido principalmente en la retirada de árboles, como en el caso del último temporal que afectó al Port des Canonge, en Banyalbufar.
Asimismo, durante el mes de julio, un avión anfibio del OIIF se desplazó a la Comunitat Valenciana para colaborar en las tareas de extinción del incendio de la Vall d'Uixó. Esta actuación se enmarca en la capacidad de movilización de los medios aéreos del dispositivo, que permite dar respuesta tanto a las necesidades de las diferentes islas como a situaciones de emergencia fuera del archipiélago.
La prevención continúa durante todo el año
El Govern recuerda que la finalización de la época de alto riesgo no significa que desaparezca el riesgo de incendio forestal. La prevención, la gestión forestal y la concienciación ciudadana continúan siendo esenciales durante todo el año para reducir el riesgo y limitar las consecuencias de los posibles incendios.
En este sentido, la autoprotección y el conocimiento del riesgo son especialmente importantes en las zonas de interfaz urbano-forestal, donde las viviendas y las infraestructuras se encuentran en contacto con terrenos forestales.
La Conselleria insiste en la necesidad de mantener la prudencia, evitar negligencias y cumplir la normativa vigente sobre el uso del fuego. La población puede consultar las condiciones y restricciones aplicables a cada zona en el portal alertafoc.caib.es.