El Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja ha dado un paso decisivo para la ejecución de dos de las principales infraestructuras previstas en el municipio. El Pleno extraordinario celebrado este jueves ha abordado la adjudicación de las obras de construcción de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) provisional de Portinatx y del nuevo Vial J de Sant Miquel de Balansat, dos actuaciones que representan una inversión conjunta de 4.043.346,94 euros.
Ambos proyectos responden a necesidades prioritarias del municipio y permitirán avanzar en la mejora de los servicios públicos, la protección medioambiental, la movilidad y la calidad de vida de los residentes.
La construcción de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales provisional de Portinatx constituye una actuación prioritaria para mejorar el sistema de saneamiento de este núcleo turístico y residencial.
El proyecto contempla una inversión de 1.971.947,94 euros y establece un plazo de ejecución de siete meses, que comenzará a contar desde el día siguiente a la firma del acta de comprobación del replanteo, salvo que esta disponga otra fecha.
La infraestructura se ubicará en una parcela municipal del carrer de ses Formigues y consistirá en una instalación temporal, modular y desmontable, diseñada para ofrecer una solución eficaz mientras se materializa la construcción de la depuradora definitiva, cuya ejecución corresponde a la Agència Balear de l’Aigua i de la Qualitat Ambiental (ABAQUA).
La nueva instalación tendrá una capacidad nominal de tratamiento de 4.990 habitantes equivalentes y permitirá mejorar sustancialmente la calidad del agua tratada, contribuyendo a reducir el impacto ambiental de los vertidos y reforzar la protección del entorno.
El proyecto cuenta con informes favorables de la Dirección General de Costes i Litoral y de la Dirección General de Recursos Hídricos. El primero de ellos reconoce expresamente el carácter provisional, necesario y urgente de la actuación y destaca la mejora sustancial que supondrá para la calidad del efluente.
Asimismo, la instalación incorporará sistemas de desodorización, medidas de aislamiento acústico y mecanismos de control ambiental destinados a minimizar las posibles molestias al entorno.
El Ayuntamiento garantizará el cumplimiento de las condiciones establecidas por los organismos competentes, así como la implantación del correspondiente Plan de Vigilancia y Control y la obtención de las autorizaciones sectoriales necesarias antes de su puesta en funcionamiento.
El segundo gran proyecto abordado durante la sesión plenaria ha sido la adjudicación de las obras de apertura, urbanización y dotación de servicios del denominado Vial J de Sant Miquel de Balansat.
La actuación ha sido adjudicada a la empresa Hermanos Parrot, S.A., por un importe de 2.071.399 euros, IVA incluido, y contará con un plazo de ejecución de 14 meses, a computar desde el día siguiente a la firma del acta de comprobación del replanteo, salvo que esta establezca una fecha distinta.
El proyecto permitirá establecer un nuevo modelo de circulación en Sant Miquel, desviando parte del tráfico rodado que actualmente atraviesa el núcleo urbano y facilitando una reorganización de la movilidad.
Además de la apertura del nuevo trazado, las obras contemplan su urbanización y la incorporación de los servicios básicos necesarios, de acuerdo con las previsiones del planeamiento urbanístico municipal.
La inversión contará con financiación conjunta del Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja y del Consell Insular d’Eivissa. La institución insular aportará un máximo de 1.457.616,18 euros, mientras que el Ayuntamiento asumirá una contribución complementaria de 613.782,82 euros.
Con la adjudicación de estas dos infraestructuras, el Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja avanza en la ejecución de proyectos estratégicos que permitirán mejorar los servicios públicos y atender necesidades fundamentales de dos de los principales núcleos de población del municipio.
La EDAR provisional de Portinatx supondrá una mejora sustancial del tratamiento de las aguas residuales y de la protección medioambiental, mientras que el nuevo Vial J de Sant Miquel permitirá modernizar la red viaria y sentar las bases para una transformación del centro urbano hacia un modelo de movilidad más seguro y sostenible.
La inversión conjunta, superior a los cuatro millones de euros, refleja la importancia de ambas actuaciones dentro de la planificación municipal de infraestructuras.