Las notas del violín de José Asunción abrieron este sábado por la tarde, en el Cine Regio de Sant Antoni, la XIX Diada de la Policía Local de la isla de Ibiza, una jornada pensada para poner rostro a una labor «a veces invisible, pero de vital importancia para mantener la seguridad», tal y como se ha apuntado al inicio del acto. Agentes de los cinco municipios de la isla, junto a miembros de la Guardia Civil, la Policía Nacional, Protección Civil y los servicios de emergencia, han participado en un acto que ha servido para reivindicar la labor de esta «policía de proximidad».
El discurso más personal llegó de la mano del jefe de la Policía Local de Sant Antoni, Tomás Monzó, que en su primera Diada como jefe -asumió el cargo hace apenas seis meses- ha ejercido de anfitrión. «Ser policía nunca ha sido una profesión fácil. Se nos exige una contradicción eterna: ser cercanos, pero firmes. Tomar decisiones en segundos que luego pueden ser cuestionadas durante años», ha asegurado. Monzó ha apuntado en su intervención a un estudio según el cual un agente se expone en su carrera a más de 180 incidentes críticos a lo largo de su carrera y que la Policía Local asume cada día especializaciones «antes inimaginables», a las que se suman la turnicidad, la nocturnidad y la peligrosidad.
«Si ser policía local ya es exigente, en Ibiza lo es todavía más. Un año de experiencia policial en Ibiza equivale a muchos más», según destacó Monzó, quien también tuvo palabras para las familias de los agentes, que afrontan las ausencias y los cambios de turno. Monzó agradeció el esfuerzo de las administraciones en los últimos años, pero ha pedido que no se detenga: «Necesitamos que sigan a nuestro lado. Cuidar de quienes nos cuidan es una inversión en seguridad pública». Esta intervención apunta a las negociaciones en curso entre el consistorio y la plantilla de la Policía Local de Sant Antoni, que ha rechazado acudir al evento.
Precisamente el alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, fue el encargado de abrir el turno de intervenciones como anfitrión, y ha querido manifestar el reconocimiento del municipio «a aquellos que trabajáis cada día por cuidar nuestra seguridad». Serra destacó que, aunque cada municipio tiene su particularidad, todos comparten los mismos retos: el aumento de la población residente y la presión turística. «Hoy estamos aquí para reconocer los méritos que van más allá del trabajo propio de la Policía», según añadió.
En su intervención, el alcalde no hizo una referencia directa a la ausencia de la plantilla de la Policía Local de Sant Antoni, pero sí que hizo alusión a que: «la seguridad no depende únicamente de los recursos y los mecanismos que pongamos las administraciones. También depende del compromiso y la responsabilidad y la profesionalidad de las personas».
El siguiente en tomar la palabra ha sido el vicepresidente primero del Govern balear y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, quien reconoció la labor de los municipios de Ibiza y afirmó que el Ejecutivo autonómico siempre ha considerado «imprescindible» ayudarles «en todo lo que sea posible». Antoni Costa recordó que Baleares ha puesto en las calles 700 nuevos agentes, más de 80 de ellos en Ibiza, y ha definido a la Policía Local como «una pieza básica dentro del engranaje de la seguridad pública».
El último de los parlamentos correspondió al presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, quien insistió en que «los problemas no entienden de límites municipales y necesitan una respuesta conjunta», algo que, a su juicio, simboliza la propia Diada. Marí ha destacado la implicación de los agentes en la lucha contra el intrusismo, especialmente en la persecución de los alquileres turísticos ilegales y del transporte irregular, que «perjudica al territorio», así como su papel en emergencias como las inundaciones. «Esta Diada nos recuerda a los hombres y mujeres que hay detrás de cada uniforme», según concluyó.
Un centenar de distinciones
Tras las intervenciones institucionales, ha sido el turno para los reconocimientos: los ayuntamientos han entregado más de un centenar de distinciones. Estos han recaído tanto en propios miembros de los cuerpos, como a ciudadanos que han llevado a cabo alguna acción ejemplar, o a personas de otros cuerpos que colaboran con las diferentes Policías Locales.
Vila ha concedido 60 reconocimientos, entre ellos 6 condecoraciones honoríficas —a dos inspectores del Consell, un socorrista fuera de servicio, un ciudadano y dos auxiliares de la Policía Local—, 43 felicitaciones públicas, 10 Cruces con Distintivo Verde y una con Distintivo Azul, por intervenciones en emergencias, incendios, rescates, tráfico o lucha contra el narcotráfico.
Santa Eulària entregó siete medallas por años de servicio —cuatro por 30 años y tres por 20—, 13 felicitaciones públicas, 6 condecoraciones honoríficas a entidades y personas colaboradoras, cuatro Cruces al Mérito Policial con Distintivo Verde y un diploma de jubilación a un agente con más de 38 años en el cuerpo.
Sant Josep concedió 14 felicitaciones públicas que han reconocido a 49 agentes de su Policía Local, cuatro de Sant Antoni, un operario de grúa, la USECICO y un ciudadano, además de una Cruz al Mérito Policial con Distintivo Verde y una medalla con Distintivo Azul a dos agentes por sus 25 años de servicio. Sant Antoni, por su parte, ha distinguido a 25 agentes de su plantilla, cuatro guardias civiles, un policía nacional que intervino fuera de servicio, una persona civil y la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil del municipio, a través de felicitaciones públicas, Cruces al Mérito Policial con distintivos azul, verde y blanco, condecoraciones honoríficas y un diploma de jubilación.
Sant Joan trasladó su agradecimiento a toda su plantilla y, al cierre del acto, ha recibido la bandera de las Policías Locales, que lo convierte en el encargado de organizar la XX edición de la Diada el próximo año.