El aeropuerto de Ibiza ha vivido este domingo una jornada caótica con motivo de las fuertes lluvias que la Dana Adam ha dejado en Ibiza. Las lluvias torrenciales de la dana Adam no solo han inundado la pista, dejándola inoperativa por varias horas, sino que el agua ha entrado con fuerza en la terminal, donde las goteras se han extendido por diferentes zonas del edificio y han obligado a cerrar espacios clave para su funcionamiento.
Uno de los momentos más complicados se ha vivido en la zona de facturación. Los mostradores se han inundado y ha habido que cerrarlos, por lo que muchos pasajeros han tenido que dirigirse directamente al control de seguridad con sus maletas. Sin embargo, poco después el problema se repetía ya que las goteras han llegado poco después a la propia zona del filtro de seguridad, que también ha acabado inundado.
Varias zonas de la terminal han quedado acordonadas con cintas y en algunos puntos se han colocado papeleras para recoger el agua que caía del techo. Además, de algunas alcantarillas del interior del edificio brotaba agua, una escena que ya se ha tornado en habitual en episodios de fuertes lluvias como las de hoy. Tiendas como el dutty free y otras boutiques de moda se han visto obligadas a cerrar a mediodía por las goteras que habían provocado auténticas balsas de agua en el interior del edificio.
Sin embargo, la peor parte se la ha llevado la zona de rampa, donde el personal de tierra atiende a los aviones y donde el agua ha caído con muchísima intensidad durante horas. En vídeos grabados por el propio personal se puede ver como, a media mañana, el agua caía de manera torrencial en la zona de cintas de equipajes.
El exterior tampoco se ha librado. La lona de la zona exterior se ha anegado, al igual que los accesos al aparcamiento, y una marquesina caída ha bloqueado la entrada al parking P1. Uno de los dos carriles del parking exprés ha quedado temporalmente fuera de servicio. A ello se ha sumado el corte de la carretera del aeropuerto en ambos sentidos a la altura de la rotonda de Platja d'en Bossa, decretado por el Consell de Ibiza.
Cierres operativos
La situación en el campo de vuelo ha obligado a Aena a paralizar la actividad por motivos de seguridad en dos ocasiones. El primer cierre se ha producido entre las 10.00 y las 11.00 horas. Tras la tormenta, los operarios han tenido que achicar agua en varias zonas del campo de vuelo, lo que ha provocado un segundo parón entre las 11.15 y las 12.15 horas. A partir de ese momento se ha reabierto la operativa, aunque a un ritmo reducido.
Retrasos y cancelaciones
Según los datos oficiales de Aena, el temporal se ha saldado con cinco vuelos cancelados y 16 desviados a aeropuertos alternativos. Entre las conexiones que no han podido aterrizar en la isla figuran vuelos procedentes de Bristol, Eindhoven, Madrid, Bruselas, Berlín, Manchester, Newcastle y Londres-Stansted.
Las cifras de la plataforma de seguimiento de vuelos Flightradar24 son más abultadas. A primera hora de la tarde contabilizaba 15 cancelaciones y 53 vuelos con retraso en una jornada en la que estaban previstas 288 operaciones, 148 llegadas y 140 salidas. La demora media alcanzaba los 84 minutos y el índice de afectación de la plataforma marcaba 5 sobre 5, el máximo de su escala.
Los propios controladores aéreos han reflejado la gravedad de la situación en redes sociales. «Aeropuerto no operativo. Continuamos gestionando desvíos masivos a aeropuertos alternativos. Mucha paciencia», han pedido durante la mañana. Tras la reapertura, han advertido de que recuperar la normalidad llevará mucho tiempo por la gran cantidad de retrasos acumulados.
La franja de los cierres ha coincidido con lo peor del temporal. La estación de la Aemet situada en el aeropuerto ha registrado 101,9 litros por metro cuadrado hasta mediodía, según datos provisionales, lo que la sitúa como uno de los dos únicos puntos de las Pitiusas que han superado los 100 litros, junto a Formentera, con 113,2.
El Govern mantiene la alerta roja en Ibiza y Formentera, con el nivel de alerta IG-2 del Plan Meteobal activado en las tres islas por lluvias torrenciales. Con los retrasos acumulados, el aeropuerto ha seguido arrastrando los efectos de la dana durante el resto de la jornada.
Por las lluvias y por lo mal que está hecho