Ibiza y Formentera están viviendo el mes de octubre más lluvioso de los últimos 75 años. Así lo ha anunciado este martes el director general de Emergencias del Govern balear, Pablo Gárriz, durante una comparecencia en Sa Coma, en Ibiza, donde ha hecho balance del último episodio de lluvias torrenciales que ha afectado a las Pitiusas y ha obligado a movilizar recursos extraordinarios, incluida la Unidad Militar de Emergencias (UME).
«Desde que se tiene registro, este año ha sido el mes de octubre más lluvioso de toda la serie», ha explicado Gárriz, quien ha confirmado que el récord afecta tanto a Ibiza como a Formentera. En algunos puntos de la isla, como es Codolar y el aeropuerto, se han alcanzado registros oficiales de entre 193 y 197 litros por metro cuadrado.
Gárriz ha destacado que el temporal ha dejado cerca de 300 incidencias en el conjunto de Baleares, aunque ninguna de ellas ha provocado daños personales. Las actuaciones se han concentrado fundamentalmente en inundaciones, problemas en infraestructuras y acumulaciones de agua en diferentes puntos de las islas.
Pese a la mejoría de las condiciones meteorológicas y a la desaparición de los avisos, el Govern mantiene activado el Plan Especial de Protección Civil frente al Riesgo de Inundaciones (Inunbal) en situación operativa 2 para Ibiza y Formentera, debido a la presencia de recursos extraordinarios que continúan trabajando sobre el terreno. «Aunque los ciudadanos vean un sol estupendo, la realidad es que tenemos todavía muchas cosas que arreglar aquí», ha señalado Gárriz al respecto.
El director general de Emergencias ha señalado también que las lluvias han tenido un impacto generalizado en Ibiza y Formentera, aunque determinadas zonas han sufrido especialmente las consecuencias de la acumulación de agua. Es el caso del norte de Santa Eulària, donde el lunes se registraron importantes incidencias. Lo mismo ha sucedido en parte del municipio de Sant Joan y en platja d'en Bossa. También se han producido problemas en distintas carreteras de ambas islas.
Aunque la carretera del aeropuerto tuvo que ser cerrada al tráfico por inundación poco después de que comenzara a llover el dominto, en estos momentos se encuentra completamente transitable. Según ha destacado Gárriz, esta vez no ha sido necesaria una intervención extraordinaria de la UME para garantizar su funcionamiento.
El responsable autonómico de Emergencias ha atribuido esto al dispositivo de refuerzo desplegado durante los últimos días, que ha permitido evacuar el agua de esta vía de manera continuada y evitar que quedara inutilizada, como sucede habitualmente cuando llueve intensamente.
Gárriz también ha asegurado que las infraestructuras críticas y los servicios esenciales funcionan con normalidad tras el paso de Adam. Las instalaciones de Exolum, encargada de la distribución de hidrocarburos, no ha sufrido afectaciones, mientras que los hospitales mantienen su actividad. En Formentera se han registrado incidencias puntuales que afectan a los quirófanos, aunque estos continúan operativos.
El director general de Emergencias, por otro lado, ha reconocido que, pese a los trabajos preventivos realizados durante los últimos meses, existen problemas estructurales que no pueden solucionarse únicamente mediante dispositivos de emergencia. «Hay cuestiones que necesitan mucha inversión», ha dicho en este sentido, «se llevan muchos años sin hacer determinado tipo de inversiones». Y ha señalado, entre otras, las intervenciones necesarias para resolver los problemas de drenaje y saneamiento.
«Lo estructural necesita medidas estructurales y no será Emergencias la que pueda dar una solución ahí», ha subrayado. No obstante, ha defendido los trabajos de limpieza de torrentes y mantenimiento de los sistemas de alcantarillado realizados durante el último año, que, a su juicio, han contribuido a reducir las consecuencias del temporal.
Según ha explicado, se han llegado a registrar intensidades de precipitación próximas a los 100 litros por metro cuadrado en una hora. Y, aunque algunos torrentes han llegado a desbordarse, han mantenido su capacidad de drenaje.
El director general de Emergencias ha anunciado, además, que el Govern prevé comenzar este miércoles la desescalada del dispositivo extraordinario desplegado en Ibiza y Formentera, siempre que la evolución de la situación lo permita. Así, la UME continuará trabajando mientras persistan las necesidades derivadas de las inundaciones, aunque Gárriz ha señalado que los efectivos destinados en Mallorca ya pueden ser liberados para atender otras emergencias. «Muy probablemente mañana (por el miércoles) tengamos posibilidad de coordinar con ellos las actuaciones de repliegue», ha indicado.
El operativo mantiene movilizados a bomberos, efectivos del Ibanat, personal de Medio Ambiente, agrupaciones de Protección Civil, técnicos municipales y servicios extraordinarios contratados por la Dirección General de Recursos Hídricos.
Gárriz ha destacado especialmente la rapidez del despliegue militar, que permitió contar con dos contingentes de la UME en menos de cinco horas desde su activación y prestar apoyo también a Formentera.
El Govern, por otro lado, ha levantado ya las restricciones sobre las actividades deportivas, culturales y de ocio desde las 12.00 horas de este martes, siempre que las instalaciones donde se desarrollen reúnan las condiciones necesarias de seguridad. Gárriz ha agradecido la colaboración de la población y ha defendido las medidas preventivas adoptadas el lunes, especialmente las destinadas a proteger a los colectivos más vulnerables mediante la suspensión de actividades en centros educativos y otros servicios.
También ha destacado la coordinación entre las administraciones y los servicios de emergencia, que ha permitido afrontar un episodio de lluvias de gran intensidad sin víctimas ni daños personales.
El responsable autonómico ha recordado que todos los municipios de Ibiza, salvo Sant Joan, que no tiene obligación de disponer de él, cuentan con un planes municipales de emergencias aprobados, lo que facilita la coordinación de los distintos operativos.
Gárriz, que ha visitado los puntos más afectados por Adam en la isla de Ibiza, ha concluido su intervención señalando que «los fenómenos meteorológicos en el Mediterráneo están cambiando y cada vez son más virulentos y se dan con más frecuencia», por lo que ha insistido en la necesidad de mejorar la respuesta ante estas situaciones.