La alarma generada por la supuesta distribución de calcomanías impregnadas de LSD en los colegios no está sustentada en hechos concretos. Es más, no se ha detectado hasta la fecha en todo el territorio nacional ni un solo caso de niño intoxicado. Pese a todo, la información sobre esta posibilidad está llevando a todo tipo de comentarios, algo a lo que tampoco es ajena Eivissa.
El escrito que alerta sobre el reparto de calcomanías y sus efectos no sólo se está distribuyendo entre particulares sino que también ha llegado a escuelas y comercios de la isla. Algunos de estos lugares exhiben en sus escaparates, tablones de anuncios o entradas el citado comunicado, del que ya informó la semana pasada este periódico después de que el centro regional de UNICEF lo enviara a la Asamblea Insular de Cruz Roja. Este mensaje fue remitido como medida de precaución porque, de hecho, entonces tampoco constaba ningún hecho fidedigno que garantizara que esta práctica se estuviera llevando a cabo -o se hubiera detectado- en algún centro de Balears.
Tanto policía como Guardia Civil ya realizaron en su día sendas investigaciones para confirmar la posible existencia de un red que intentara crear el hábito de consumo en la infancia mediante el reparto de estas sustancias en adhesivos de cualquier tipo. El resultado de las pesquisas fue completamente negativo. No se encontró indicio alguno que probara la existencia de red o grupo, por lo que ya se apuntó a que todo deviniera de informaciones sin ningún tipo de fundamento que iban corriendo de voz en voz.
Las fuerzas policiales siempre muestran especial vigilancia y analizan cualquier dato que lleve a pensar en la introducción de estupefacciones en los colegios, más aún cuando las víctimas pueden ser niños pequeños. En el caso concreto de Eivissa, ante las últimas noticias, la policía mantiene los operativos habituales para controlar con celo esta posibilidad. La Guardia Civil, a su vez, ha alertado a sus unidades para que extremen la atención tras tenerse también conocimiento de la preocupación existente. La nota asegura que las calcomanías, con dibujos de Walt Disney y otros personajes de dibujos animados, así como otras figuras que pueden atraer la atención de los más pequeños, pueden causar vómitos y alucinaciones la ingestión y también por el contacto al pegarlas.