La decisión judicial se ha adoptado después de que el propio sospechoso se reconociera autor de una agresión ocurrida el pasado fin de semana y de la que fue víctima su compañera sentimental, hecho por el que se condenó al presunto maltratador.
La Guardia Civil, que arrestó al acusado tras recibirse un aviso por un suceso de violencia doméstica, descubrió que éste guardaba en su domicilio las dos armas.
Las comprobaciones posteriores que se realizaron, sin embargo, acreditaron que dicha persona tenía todos los papeles en regla para poseer tanto la escopeta como el rifle automático.
El mandato judicial se resolvió siguiendo el espíritu de la sentencia que se alcanzó después de que el acusado fuera presentado por la Guardia Civil en el juzgado de Instrucción número 4 de Eivissa y confesara haber golpeado repetidas veces a su compañera sentimental en una discusión causándole lesiones y hematomas en la cabeza y en los brazos, además de otras magulladuras. El reconocimiento de los hechos se plasmó en una sentencia por la que se le condenó a cinco meses de cárcel, imposibilidad de acercarse a su pareja en dos años y la privación del derecho a tener y usar armas. Al cotejarse que la Guardia Civil había informado de la existencia de las citadas armas en el domicilio, se procedió a dictar una orden para que éstas fueran retiradas.