Rafa Nadal y Mery Perelló bautizaron a su hijo pequeño, Miquel, el pasado domingo 21 de junio en la iglesia de Crist Rei de Manacor, tal y como informa Vanitatis. Tras la ceremonia los asistentes se desplazaron hasta el restaurante Sa Punta, uno de los favoritos del extenista, donde la celebración continuó con un cóctel informal en el que se sirvieron «varias tandas de canapés, entre ellos gildas, brioche de ternera, bikini de serrano con mozzarella y mantequilla de trufa, así como hojaldre con anchoas», detalla el citado medio.
Una vez en la mesa, los invitados disfrutaron de un menú compuesto por tartar de atún, croquetas de jamón ibérico, bocaditos de gallo de San Pedro frito, lubina y carrilleras. Respecto al postre los comensales podían elegir entre cuatro opciones: lemon pie, tarta de queso, coulant de chocolate o carpaccio de piña. Vanitatis también aporta detalles sobre los looks elegidos por los invitados y por Perelló: «La mayoría optó por estilismos blancos de inspiración ibicenca y estética boho-chic. En el caso de Mery, fue vista con un vestido midi de manga corta y cuello redondo confeccionado en tweed».
Por su parte la revista ¡Hola! confirma que entre los asistentes se encontraba el tío de Rafa, Toni Nadal, que estuvo presente en la ceremonia aunque no pudo unirse a la celebración posterior por motivos laborales. De este modo el matrimonio ha escogido la misma iglesia en la que bautizó a su hijo mayor, Rafa, el mes de junio del año 2024, una ceremonia de la que apenas trascendieron detalles. La historia de amor entre Mery Perelló y Rafa Nadal comenzó en 2005, cuando ella tenía 17 años y él 19. Durante los primeros años, la pareja mantuvo su noviazgo en la intimidad, evitando aparecer públicamente en eventos y preservando su vida privada lejos de los medios de comunicación.
Tras catorce años de relación, se casaron el 19 de octubre de 2019 en una ceremonia privada celebrada en Sa Fortalesa de Pollença, un evento que reunió a unas 350 personas y contó con la presencia de numerosas personalidades del mundo del deporte, la cultura y la sociedad española, incluido el rey emérito Juan Carlos I. Tres años después de la boda, en octubre de 2022, nació su primer hijo Rafa, que se convirtió rápidamente en un rostro habitual en las gradas de los torneos de tenis, acompañando a su madre. Meses después de que el mallorquín se despidiese de las pistas, la familia dio la bienvenida en agosto de 2025 al pequeño Miquel.
A pesar de la fama mundial del extenista manacorí, la pareja ha construido una vida familiar alejada del bullicio mediático. Rafa siempre ha tenido presente a su mujer e incluso le declaró su amor públicamente el día en el que anunció su retirada: «Gracias por todo lo que has hecho, creo que has sido mi compañera de viaje perfecta durante todos estos años de carrera. Eres mi mejor compañera de vida». Dos décadas en las que la familia ha logrado mantener un perfil discreto y preservar la intimidad de sus hijos.
Que bonito y con una tarta de supermercado