La humorista Susi Caramelo ha convertido sus vacaciones en Mallorca en un monólogo improvisado. A través de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, la catalana relata con humor la sucesión de contratiempos que, según explica, está viviendo durante su estancia en la isla, desde el hotel elegido hasta la playa, los restaurantes o incluso el estado de salud de su novio.
El vídeo arranca con Susi bajo una sombrilla, con el mar y otros bañistas de fondo, preguntándose entre risas: «¿Es posible, con lo bonito que es Mallorca, que yo haya elegido el peor sitio?». A continuación, hace autocrítica y asegura que no solo es mala eligiendo destinos, sino también cualquier tipo de plan: «Conmigo no viajéis», bromea.
La humorista explica que decidió evitar Magaluf para escapar de las zonas más turísticas, pero asegura que acabó en otro enclave muy similar. «Digo: voy a huir de Magaluf, que es donde están todos los turistas. Pues resulta que no es solo Magaluf, resulta que hay otra zona igual que Magaluf, pero donde están los alemanes», comenta.
Uno de los principales blancos de sus críticas es el alojamiento. Según relata, «el hotel me ha engañado muchísimo con las fotos» y asegura que las instalaciones no se parecen a lo que esperaba. Incluso compara la piscina con «Los Juegos del Hambre», al afirmar que es prácticamente imposible encontrar una hamaca libre entre las 380 habitaciones del complejo. Tampoco se salva el papel higiénico del establecimiento, del que dice, entre bromas, que «hay que ser cutre para escatimar en el papel higiénico».
Susi también cuenta que su novio sufrió una insolación el día anterior y que llegó a plantearse llevarlo al hospital. Mientras él permanecía recuperándose en la habitación, ella decidió ir sola a la playa. Allí recuerda, en tono humorístico, que intentó poner en práctica un supuesto truco visto en TikTok para aliviar el golpe de calor colocando una toalla y un vaso de agua sobre la cabeza. El experimento, sin embargo, terminó con todo el agua derramada sobre la cama.
La humorista añade que tampoco ha conseguido descansar demasiado. Explica, entre risas, que su habitación está justo debajo de una piscina situada en la azotea del hotel y reconoce que pasó la noche pensando que podría venirse abajo sobre su habitación, una idea que admite completamente irracional, pero que no le dejó dormir tranquila.
La experiencia gastronómica tampoco ha mejorado su percepción del viaje. Según relata, salió a cenar, pero asegura que todos los restaurantes de la zona le parecían muy similares y con cartas excesivamente variadas, donde se mezclaban pizzas, paellas y comida india. Finalmente decidió volver al hotel sin cenar y llegó a plantearse pedir comida a domicilio. «¿Me pido un Glovo? ¿Me pido un McDonald's? ¿En Mallorca?», comenta con ironía.
El vídeo concluye con otra reflexión en clave de humor. La cómica asegura que se marcha a buscar algún sitio donde comer porque, de lo contrario, «parece que estoy aquí de ayuno», antes de insistir en que «qué mala soy buscando viajes» y rematar con una última recomendación a sus seguidores: «Conmigo no viajéis».