Las familias de las víctimas del naufragio ocurrido en Indonesia el pasado 26 de diciembre han despedido a sus seres queridos «con un dolor inmenso pero con serenidad», agradeciendo a la sociedad valenciana y española su constante apoyo. En palabras de Álvaro Ortuño, hermano de Andrea, superviviente del suceso, se anunció la voluntad común de buscar «una justicia tranquila, sin odio ni rencor; una justicia que honre su memoria y nos permita seguir adelante con dignidad».
El funeral en memoria de Fernando Martín, Mateo, Lía y Quique tuvo lugar este sábado en la parroquia de San Josemaría Escrivá, en el barrio de Campanar de València. El acto contó con la presencia de autoridades autonómicas, entre ellas Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, y María José Ferrer San Segundo, primera teniente de alcalde. La ceremonia sirvió como punto de encuentro entre las instituciones, los familiares y la sociedad para recordar a las víctimas del trágico suceso registrado durante un viaje en el Parque Nacional de Komodo.
Álvaro Ortuño trasladó su «más sincero y profundo agradecimiento a todas las personas, colectivos, fuerzas de seguridad y a la representación consular» que han estado cerca de las familias en unas semanas marcadas por la pérdida y la solidaridad. Se dirigió también, de manera directa, al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; a la delegada del Gobierno y a la alcaldesa de València, María José Catalá, reconociendo tanto la responsabilidad política como la humanidad demostrada desde el primer día.
En la tragedia, perdieron la vida Fernando Martín (44 años), su hijo Mateo (9 años), y Lía (12 años), y permanece desaparecido Quique (10 años). Las labores de búsqueda en el Parque Nacional de Komodo se extendieron durante quince días y concluyeron sin éxito. La comunidad local de Labuan Bajo y los equipos de rescate fueron reconocidos por su generosidad y entrega, en palabras de Ortuño: «A los equipos de rescate, a los voluntarios y, muy especialmente, a nuestros buzos, que nos dieron sus pulmones y también sus alas, entregándose más allá del deber, con una generosidad que nunca olvidaremos, terima kasih (gracias)».
Acto emotivo y compromiso con la justicia
Durante la lectura del comunicado familiar ante una iglesia repleta de allegados, Ortuño subrayó: «Hoy acompañamos a los nuestros a la habitación de al lado, con un dolor inmenso, pero también con la serenidad de saber que están en un lugar mejor». La familia reafirmó públicamente su apuesta por «la búsqueda de una justicia tranquila, sin odio ni rencor». También extendieron nuevamente «el agradecimiento a la sociedad valenciana y española por la calidez humana y la empatía demostrada», así como a los medios de comunicación por su sensibilidad durante el proceso.
Finalmente, Ortuño solicitó que la memoria de las víctimas se mantenga viva: «Gracias, de corazón, a todas las personas de buena voluntad que nos han sostenido en este camino. Nunca lo olvidaremos y os pedimos que no os olvidéis de nosotros. Gracias».