La Policía italiana ha confirmado el fallecimiento de Thomas Grumer, el italiano que desapareció el pasado 16 de junio en Ibiza. Según informó la radio italiana RAI, el cuerpo hallado hace tres semanas en el fondo del mar en Cala Llonga es el de Grumer, que fue identificado gracias a un análisis de ADN. Las causas del fallecimiento aún no se han esclarecido.
Grumer tenía 42 años en el momento de su desaparición. Originario de Bolzano, Grumer había llegado a la isla en 2022 para trabajar en el sector de la hostelería. Al finalizar la temporada, buscó nuevos destinos para desarrollarse profesionalmente. Trabajó durante dos años en el hotel W de Dubái y volvió a Ibiza para trabajar en una nueva temporada turística.
El 16 de junio, Grumer finalizó su jornada laboral en un hotel de es Canar. La gerencia le comunicó que no había superado el periodo de prueba, según confirmaron sus allegados a Periódico de Ibiza y Formentera. Esa fue la última vez que se vio a Grumer.
Dos días después, el día de su cumpleaños, sus familiares se percataron de su desaparición, porque no contestaba el teléfono. Fue entonces cuando pusieron la denuncia en la Guardia Civil y comenzaron las pesquisas.
El último movimiento registrado en su cuenta bancaria data del día de su desaparición. Su teléfono dejó de recibir mensajes el día 18 de junio. Según relataron sus allegados, Thomas no tenía antecedentes de problemas de salud mental, más bien al contrario: sus amigos decían que se trataba de una persona «con una energía fenomenal, muy motivador».
Según las personas que le conocieron, Grumer era un apasionado del trail y ultramaratón, pruebas para las que entrenaba con frecuencia.
Thomas había alquilado una motocicleta a su nombre, que fue hallada en las inmediaciones de Sol d'en Serra. La ONG SOS Desaparecidos ha desactivado su alerta de búsqueda.
No se que tendrá que ver con su desaparición y su muerte, pero el periodo de prueba no es un chantaje, es para probar si vale para el trabajo que se le va a asignar o no vale. Si es valido-a se le contrata y si no lo es no se le contrata, no hay trampa ni cartón. En fin, a sacar punta donde no la hay.