El West End de Sant Antoni de Portmany ha vuelto a convertirse en el escenario de un violento altercado que ha despertado la indignación vecinal. Una cuenta de denuncia social ha difundido un vídeo en el que se muestra una brutal pelea entre dos hombres en pleno carrer Santa Agnès, la vía más transitada de la zona de ocio nocturno. El enfrentamiento, protagonizado por puñetazos, patadas y tirones de pelo, llamó especialmente la atención debido a que ambos implicados terminaron con la ropa y el cuerpo completamente ensangrentados.
El escenario del suceso añade más gravedad al asunto, ya que la pelea se desarrolló directamente sobre la pintura del artista Okuda San Miguel, una obra urbana que ocupa todo el suelo de la calle y que, precisamente, está siendo objeto de trabajos de restauración y limpieza debido a diversos desperfectos. Toda la zona se encuentra vallada perimetralmente para impedir el paso de peatones y vehículos durante las obras. Sin embargo, los dos individuos ignoraron el perímetro de seguridad para iniciar el combate ante la mirada atónita de trabajadores y turistas.
El documento audiovisual, que ya corre por las redes, evidencia no solo la violencia del choque, sino también la alarmante inacción de los testigos. En el inicio de las imágenes se observa un tímido amago por parte de algunos presentes para mediar y separar a los contendientes; sin embargo, un tercer individuo salta la valla de protección con el único objetivo de frenar la intervención y evitar que los implicados fuesen separados. A partir de ese instante, el resto del vídeo muestra cómo el violento intercambio de golpes continúa de forma prolongada sin que nadie mueva un dedo por detenerlo.
Las reacciones en el entorno digital no se han hecho esperar. En el perfil de Facebook de la plataforma vecinal "La ciudadania decide por Sant Antoni de Portmany", una oleada de usuarios ha mostrado su hartazgo y preocupación por el perfil de visitante que frecuenta la zona. "¿Por qué la gente ve eso y no intenta detenerlo? Es ridículo. ¿Cómo es la gente hoy en día?", lamentaba un residente, mientras otro apuntaba directamente a la gestión del destino: "Eso es la calidad del turismo que tenemos. No sé si es Magaluf, Salou o algún sitio de esos, pero cerquita será, porque ese es el turismo que quieren nuestros dirigentes, pero sobre todo los empresarios, tanto touroperadores como hoteleros".
Por otro lado, la ironía y el humor también se han abierto paso entre los comentarios de la publicación. Haciendo alusión a las manchas rojas que los hombres iban dejando a su paso sobre la pintura de colores del suelo, un usuario sentenció con gracia que "el mural se pinta solo al final". En la misma línea, ante las dudas de un internauta que preguntaba por el contexto del conflicto, otro respondió con fina ironía que la disputa se originó porque "uno defendía que García Lorca fue el mayor exponente de la generación del 27, mientras que el otro, en total desacuerdo, afirmaba que tal honor corresponde a Rafael Alberti".
La paradoja es inevitable. Este preocupante episodio de violencia callejera y pasividad ciudadana coincide en el tiempo con la activación del Plan Operativo de Seguridad de Sant Antoni. Este plan destaca, precisamente, la incorporación diaria de cuatro agentes de refuerzo operativo en horario de tarde y noche destinados de forma específica a las zonas de mayor afluencia turística y de ocio, como el Passeig de la Mar, el Passeig de ses Fonts, la zona de la puesta de sol y, de forma directa, el West End.
Según el propio consistorio, el objetivo prioritario de este despliegue es aumentar la presencia preventiva en la calle, reducir al mínimo los tiempos de respuesta ante altercados y mejorar la percepción de seguridad tanto entre los residentes como entre los visitantes; unas metas que chocan frontalmente con las imágenes de impunidad vividas a plena luz del día sobre el pavimento artístico del carrer Santa Agnès.
Me estás diciendo que el mural no ha servido para atraer turismo de calidad?