La conductora acusada del atropello mortal con fuga de Soledad (Sol) Yapura, una mujer argentina de 34 años residente en Ibiza, declaró este miércoles en el juicio celebrado en el Juzgado Penal número 1 que vio el semáforo «en ámbar» y pensó que le daba «tiempo a pasar».
La acusada, de 24 años, que solo respondió a preguntas de su defensa, relató que de repente vio «algo oscuro, un bulto» y dio un volantazo.
Tras sentir el impacto, ha dicho, se puso «nerviosa» y empezó a «temblar». Ha justificado que detuvo el vehículo donde pudo debido a su estado, en la entrada del pueblo de Jesús, a unos cuatro kilómetros del paso de peatones donde se produjo el atropello.
Tras su suspensión en enero por ausencia de peritos y testigos, el juicio se ha reanudado este miércoles con la declaración de 17 testigos.
La acusación solicita siete años de prisión: cuatro por homicidio por imprudencia grave y tres por abandono del lugar del accidente, además de 600.000 euros de indemnización.
La defensa pide que se aprecie la atenuante de culpa compartida por el estado toxicológico de la víctima y que, aunque el semáforo estaba en rojo para los vehículos, la víctima comenzó a cruzar la calle dos segundos antes de que se pusiera en verde.
También sostiene que no hubo omisión del deber de socorro porque la víctima fue atendida de inmediato por su acompañante y por un sanitario presente, y que no existió abandono porque la conductora y su amiga no se escondieron y acudieron a la comisaría.
El atropello ocurrió la medianoche del 23 de septiembre de 2023 en el paso de peatones del primer cinturón de ronda de Ibiza (E-10), que conecta la pasarela de ses Feixes con el aparcamiento de Es Gorg.
Un agente de la UDEF declaró que el coche presentaba un hundimiento en el capó y en la parte frontal del parabrisas, además de restos de la víctima. El policía local que elaboró el informe técnico añadió que los neumáticos estaban en mal estado y estimó que el vehículo circulaba entre 57 y 73 km/h en una vía limitada a 50 km/h.
Dos testigos que estaban detenidos en el semáforo expresaron que vieron pasar el coche «bastante rápido» y, instantes después, observaron a la víctima «volando».
El agente encargado del operativo ha explicado que la vía permaneció cortada desde las 00.00 hasta las 02.00 horas para atender a la víctima y recabar pruebas.
Sobre el estado toxicológico de la fallecida, las peritos indicaron que la baja concentración de alcohol detectada no permite concluir que estuviera bajo los efectos de ninguna sustancia.
En su declaración, la acusada afirmó que, tras dejar el coche, caminó con su amiga durante una hora y media hasta el lugar del accidente, donde no vieron a nadie, y que luego siguieron andando media hora más hasta la Policía Nacional para comunicar que habían atropellado «algo», aunque desconocían qué.
El agente que las identificó ha señalado que llegaron llorando, muy nerviosas y convencidas de que podían haber golpeado a un animal.
Los policías nacionales han coincidido en que no relacionaron a las jóvenes con el atropello hasta que, esa misma noche, coincidieron en otro incidente con la Policía Local, cuyos agentes les informaron del siniestro.
Fue entonces cuando procedieron a la detención de la conductora, a la que se realizaron pruebas de alcohol y drogas hacia las siete de la mañana, con resultado negativo.
Increíble lo de esta chica, matar a una persona con el coche y ni siquiera saber que lo has hecho , imaginate lo mal que conducía, espero que pague por lo que hizo y que nunca más toque un coche en su vida