Un grupo de amigas bilbaínas viajaba a Ibiza para celebrar el cuarenta cumpleaños de una de ellas. El objetivo era disfrutar de la isla, de sus fiestas y de la buena compañía, pero, según relata la creadora de contenido Mirari Bilbao a través de Instagram, al volver de una fiesta se encontró su piso turístico «patas arriba».
La noche del sábado, tras disfrutar de una velada en Amnesia, el grupo regresó a su casa de alquiler sobre las 5:30 horas. Al llegar, se encontraron con una escena desoladora: las luces estaban encendidas y las puertas forzadas. Les habían entrado a robar, relata la influencer, quien confiesa que, en el momento del hallazgo, «el tequila no ayudó» a gestionar el impacto.
La desdicha continuó cuando intentaron denunciar los hechos. La atención recibida por parte de las autoridades dejó mucho que desear. «Llamamos a la Benemérita, vino una patrulla y nos dijeron que tenían otras cosas», explican, asegurando que el trato fue poco empático al quitar hierro al robo por no tratarse de objetos de gran valor. Por si fuera poco, al acudir a la comisaría, se encontraron con que el edificio estaba sin luz, una situación que, según las propias víctimas, sigue pareciendo un chiste.
Mirari Bilbao relata que en el robo se sustrajeron cámaras de vídeo, dinero en efectivo y efectos personales. Habiendo centralizado cada uno de sus movimientos en una aplicación de transporte, no es de extrañar que se planteen si, sin querer, fueron ellas mismas quienes facilitaron su ubicación exacta. A pesar del trago amargo, las amigas destacan que, dentro de la desgracia, están todas bien y han intentado tomarse el suceso con humor para sobrellevar la pérdida.
«Creador de contenido». Con eso ya está todo dicho.