Un gran susto se llevó todo aquel que presenció el grave incendio que tuvo lugar este lunes en un yate amarrado en Botafoc Ibiza. Un incendio que tuvo cierta complejidad para ser sofocado, ya que los Bomberos de Ibiza tardaron cerca de seis horas en finalizar sus trabajos en la zona.
Fue un marinero la primera persona que detectó que del barco en cuestión salía humo, más concretamente de la sala de máquinas, en la parte izquierda de la embarcación. Fue en este momento en el que se dio aviso al 112, mientras que los allí presentes empezaron a vaciar extintores y a usar las mangueras que tenían a mano para intentar controlarlo.
Raúl Prats, director de Botafoc Ibiza, ha explicado a Periódico de Ibiza y Formentera que los bomberos llegaron a los cinco minutos, y empezaron rápidamente a trabajar en su extinción. «Podría haber sido mucho más grave», expresa Prats, ya recuperado del susto. «Cuando hay incendios de este tipo, se ponen barreras absorbentes alrededor del barco, para evitar daños al medio ambiente», explica.
De esta forma, se procedió a colocar varios metros de esta barrera, con el objetivo de que cuando se procediese al hundimiento del barco, no hubiese ningún daño colateral. «Los Bomberos acabaron de trabajar en el incendio a las 10:30 horas, casi seis horas trabajando en ello», dice Prats, quien asegura que la embarcación está ahora mismo «la mitad hundida» esperando a tramitar varias gestiones para ver como proceder.
Gravedad
Por otra parte, Raúl Prats celebra que finalmente todo quedó en un «gran susto», y que podría haber sido mucho más grave. «Lo peor que podría haber pasado es que se propagase a más embarcaciones, poniendo en peligro a personas», expresa.
Sin embargo, asegura que se realizan mucho simulacros de estos casos para estar lo más preparados posibles para cuando se den casos de este tipo.