El dispositivo bloqueó los accesos a la finca de Es Cubells y obligó al desalojo de centenares de personas tras detectar un evento que carecía de autorización.
Desde primera hora de la madrugada de este martes, la carretera de Es Cubells dejó de ser una vía tranquila para convertirse en un incesante desfile de furgonetas negras con cristales tintados, vehículos de alta gama y coches con matrícula extranjera que trataban de acceder a la villa de lujo conocida como Casa Paola, donde se celebraba una presunta fiesta ilegal. Horas después, el evento era desmantelado por la Policía Local de Sant Josep.
La imagen cambió radicalmente tras la intervención policial. El constante goteo de vehículos dio paso a centenares de asistentes desalojados que caminaban por los arcenes e incluso por la propia calzada mientras esperaban un taxi o cualquier otro medio de transporte para abandonar la zona. Algunos permanecían todavía en las inmediaciones negándose a marcharse, la mayoría en un evidente estado de embriaguez, mientras que otros reaccionaron con hostilidad ante la presencia de los medios de comunicación.
Operativo
Según ha informado el Ayuntamiento de Sant Josep, la Policía Local desmanteló una presunta fiesta ilegal en la que llegaron a concentrarse más de 250 personas. La actuación se desarrolló en un inmueble conocido como Casa Paola, donde los agentes comprobaron que se estaba celebrando un evento que, presuntamente, carecía del preceptivo título habilitante.
La intervención comenzó después de que los agentes detectaran dos meeting points desde los que se organizaba la llegada escalonada de los asistentes. Uno de ellos estaba situado en las inmediaciones del CEIP L'Urgell y el otro en la carretera de Sant Josep, a la altura del kilómetro 7.
Una vez localizado el inmueble, la Policía constató que más de un centenar de personas aguardaban para acceder a la finca. Ante esta situación, se estableció un dispositivo de seguridad ciudadana y regulación del tráfico que restringió el acceso de vehículos y prohibió el paso de personas por el vial de entrada con el fin de evitar el colapso circulatorio y garantizar la seguridad.
Desalojo
Para llevar a cabo el desalojo, los agentes solicitaron la colaboración del servicio de seguridad contratado para el evento, que participó en la evacuación ordenada de asistentes y vehículos, así como en la paralización de la música, que se desarrollaba mediante equipos profesionales de sonido y la actuación de un DJ.
Durante la inspección, la Policía Local recopiló diversos indicios que, a su juicio, son compatibles con la celebración de una fiesta ilegal. Entre ellos figuran la promoción previa del evento a través de redes sociales y de los citados meeting points, la instalación de equipos profesionales de sonido, la existencia de un control de accesos, un servicio de seguridad privada y personal de animación.
Actas
Como consecuencia de la intervención, los agentes levantaron varias actas por la celebración de una actividad sin el preceptivo título habilitante y por alteración de la convivencia ciudadana.
Además, durante el dispositivo fue denunciado un conductor que dio positivo en la prueba de detección de drogas.
La actuación puso fin a una de las mayores fiestas presuntamente ilegales detectadas este verano en el municipio de Sant Josep, un operativo que alteró durante varias horas la normalidad de la carretera de Es Cubells y movilizó un importante despliegue policial para desalojar el recinto y restablecer la seguridad en la zona.
Lo que es indudable es que si hay voluntad política pueden pararse las fiestas. Este año lo estamos viendo.