«Un guiri borracho. ¿Cómo no iba a ser un guiri borracho?». Así empieza un vídeo en el que Mónica Leblanc cuenta el suceso que ha terminado con su coche completamente destrozado a causa de un «guiri borracho». «Ayer se coló en unos apartamentos donde estábamos, en el primer piso. Allanó un apartamento, menos mal que no había nadie. Se tiró por el balcón hacia la calle, con la mala suerte de que aterrizó en mi coche», relata esta usuaria.
«La mala suerte para él fue que mi coche es todo de cristal y la Guardia Civil nos ha dicho que el tajo que se ha llevado es importante. La cicatriz la tiene de recuerdo para toda la vida», expresa sobre el individuo que provocó este momento de tensión.
Con esto, asegura que quiere hacer una reflexión: «Hay un sector de la población que piensan que este tipo de turismo no molesta porque traen dinero». «No solo no molestan, sino que se les adapta la ciudad, la isla, a su antojo. Los carteles, los menús en su idioma, la comida, los horarios e incluso contratando gente de su país para que hablen su idioma», continúa.
«Hay radios que los anuncios salen en inglés. Me hace gracia porque luego vas allí y te encuentras con gente que sale de caza y le pegan palizas al primero que escuchan hablando en español», relata. «Luego esa gente viene aquí a ponerse como el culo y a hacer lo que ha hecho esta persona», concluye con indignación.
De donde sacan a estos especimenes tan tarados? Y que se meten para colarse en una vivienda que no es suya y saltar por el balcón encima de un coche? Cada dia se supera el turista de drogachera, ah no, que es turismo cultural, deportivo y familiar