Un aparatoso incendio de un vehículo registrado en la madrugada de este domingo —sobre las 04:00 horas— en el interior del túnel de San Rafel ha movilizado a los servicios de emergencia de la isla. A pesar de lo aparatoso del suceso, fuentes oficiales han confirmado que no ha habido más afectados que el propio vehículo, el cual ha resultado dañado por las llamas sin que se hayan lamentado daños personales ni materiales adicionales en la infraestructura.
La magnitud del suceso sorprendió a los conductores que transitaban por la zona a esa hora. Uno de los taxistas que pasaba por las inmediaciones relataba así la escena: «Yo he pasado por delante, no se podía entrar, pero había una pared de humo... Muy loco».
Y es que la principal dificultad a la que se enfrentaron los equipos de emergencias no fue el tamaño del fuego en sí, sino esa espesa humareda que inundó por completo el túnel, reduciendo la visibilidad a cero.
De hecho, los operarios y servicios de control intentaron localizar inicialmente el turismo afectado a través de las cámaras de seguridad del recinto, pero la densidad del humo impedía concretar con exactitud en qué punto exacto se encontraba.
Ante esta situación de nula visibilidad, se activó un protocolo de seguridad que incluyó el corte total de las carreteras de acceso a ambos lados del túnel. Hasta la zona se desplazó una dotación compuesta por una bomba urbana pesada y cinco efectivos de los Bomberos de Ibiza, quienes tuvieron que adentrarse en el tubo realizando técnicas de «buceo en humo» —avanzando a ciegas entre gases tóxicos y oscuridad absoluta— hasta dar con el turismo incendiado y proceder a su extinción definitiva.