Un motorista de 35 años ha fallecido este martes en un accidente de tráfico ocurrido en la carretera de Sant Josep (EI-700) poco antes de las ocho de la mañana.
Una Unidad de Soporte Vital Avanzado del SAMU 061 se ha desplazado hasta el lugar del suceso, pero el equipo sanitario «no ha podido hacer nada» por el motorista, ya que el varón «presentaba lesiones incompatibles con la vida». El hombre, que viajaba solo en la moto de gran cilindrada, habría salido disparado varios metros tras colisionar contra una furgoneta, según ha explicado el 061.
La Guardia Civil confirmó a este rotativo que en el accidente tan solo había dos vehículos implicados: una furgoneta Renault Trafic que circulaba hacia Sant Josep y una moto Yamaha YZF R1 que circulaba en sentido contrario.
El accidente tuvo lugar en la carretera de Ibiza a Sant Josep a la altura de la intersección con la calle Diputat Josep Ribas (pk. 10,050), que conduce a la zona deportiva municipal, en un tramo donde la velocidad está restringida a 60 km/h. La furgoneta presentaba desperfectos en su parte delantera izquierda, mientras que la motocicleta quedó un amasijo de hierros.
Este tramo de la vía en sentido Ibiza permaneción cerrado hasta las 10:30 horas, aproximadamente, cuando los vehículos y los restos de materiales diversos derivados del choque fueron retirados de la calzada y los agentes de la Guardia Civil terminaron sus investigaciones sobre el terreno.
Punto negro
La de ayer es la segunda víctima mortal en este punto de la carretera de Sant Josep en dos años y medio.
El anterior accidente mortal en esta intersección se produjo el 6 de febrero de 2024, cuando una motorista de 35 años que iba de acompañante también falleció tras golpear contra un camión que realizaba un giro hacia la calle Diputat Josep Ribas.
En enero de 2013 también se produjo otro accidente mortal en esta intersección. En aquella ocasión la víctima fue una mujer que viajaba de copiloto y cuyo vehículo, que también giró hacia la zona deportiva municipal, recibió el impacto de un monovolumen que iba en dirección a Vila.
La sensación de libertad en Ibiza es ya tan grande que se puede considerar libertinaje y lleva a muchos a ignorar y desobedecer todo tipo de reglamentos y leyes. La rueda delantera de la moto está arrancada de cuajo ¡¡de cuajo!! Ni siquiera tiene una de las botellas de la horquilla... La furgoneta un poco chafada en la esquina por los pelos, un segundo más avanzando y la moto se clava literalmente en su costado derecho. En Ibiza las señales de tráfico y las normativas se consideran, desde hace 35 años que vivo aquí, como simples sugerencias. Se conduce a velocidades brutales, se ignoran todo tipo de señales, se invade el carril contrario sin miramiento usándolo para adelantar incluso viniendo vehículos de frente. De motos y ciclomotores usando el carril izquierdo ignorando la línea continua y los vehículos que vienen de frente ya ni hablamos. Poco pasa.... Mi sincero pésame a la familia y amigos desde el corazón de un motero