Dos personas, pacientes de oncología en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU), han fallecido a causa de un error en un tratamiento mientras lo recibían en el área de Oncología del complejo burgalés.
El error en el preparado del tratamiento ha supuesto la muerte de dos pacientes y ha afectado a otros tres, de los que uno de ellos está ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Así lo ha confirmado el delegado de la Junta en Burgos, Roberto Saiz, que ha lamentado el fallecimiento de estas «dos personas», y ha indicado que se ha producido un error humano en el preparado del tratamiento que también ha afectado «a otros tres» pacientes.
Versión que ha confirmado el HUBU a través de un comunicado, en el que ha detallado que los acontecimientos ocurrieron el pasado 18 de diciembre, momento en el que se detectó «una toxicidad inesperada en cinco pacientes oncológicos», con el fallecimiento de dos de ellos.
"Tan pronto como la Dirección del centro tuvo conocimiento de ello, se abrió una investigación interna para esclarecer los hechos. Tras detectar un error humano en una ficha de preparación de un fármaco, se informó inmediatamente a los pacientes y sus familias de lo ocurrido y se puso en estrecha vigilancia clínica a los pacientes", explica el centro.
Actualmente, tres de ellos siguen bajo vigilancia, uno en su domicilio, otro en hospitalización convencional y un tercero en cuidados intensivos. «La Consejería de Sanidad y el centro hospitalario lamentan profundamente el fallecimiento de dos de los pacientes y desean la pronta recuperación del resto de los afectados. Asimismo, quieren manifestar la absoluta transparencia de esta situación debida exclusivamente a un error humano», han agregado.
«Error humano»
El director gerente del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), Carlos Cartón, ha señalado en rueda de prensa que las dos personas fallecidas, pacientes oncológicos, como consecuencia de una prescripción incorrecta de la medicación fallecieron a causa de un «error» en la ficha de elaboración de la medicación que «multiplicaba por seis» la pauta del tratamiento.
El error se basa en «un número de la disolución» de los viales que se había de administrar a los pacientes. En todos los casos, los cinco afectados, con la misma pauta de tratamiento y con el mismo principio activo.
Según ha explicado, el día 18 de diciembre el Servicio de Oncología tuvo conocimiento de lo ocurrido después de que unos pacientes «acudieron al servicio de Urgencias», con una sintomatología hematológica, compatible con un exceso de «toxicidad». Todo ello, antes de que se percataran en el servicio de esa toxicidad «inesperada».
Todos los enfermos tenían la misma prescripción basada en los «principios activos» y por eso la ficha de los pacientes era la misma.
Además, como ha indicado el facultativo, no se aplicaron los tratamientos en el mismo día, sino en momentos diferentes.
Como consecuencia de lo ocurrido se inició «una investigación» en la que se repasó todo el «proceso de los tratamientos» oncológicos desde el principio, que es la «prescripción por parte de los facultativos de la oncología», donde se pautan las dosis correspondientes a cada enfermo.
Como consecuencia de ese error «humano» dos pacientes han fallecido --«mayores de 60 años»-- y ha afectado a otros tres, de los que uno está ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Otro paciente se encuentra «ingresado» en planta «y el quinto ha sido dado de alta», ha confirmado el director gerente, quien ha reconocido el error cometido por el área de Oncología del HUBU y que el hospital asume como «propio».
El gerente ha apuntado que se han revisado todas las fichas de elaboración de fármacos y se han reforzado los protocolos para evitar otros errores.
El gerente ha añadido que desde el Hospital Universitario se han puesto en contacto en varias ocasiones, ya con las familias de los fallecidos.
Preguntado Cartón por la posibilidad de que las familias interpongan algún tipo de demanda, el facultativo ha respondido que desconoce esa posibilidad.
Tampoco achaca el error a la posibilidad de falta de personal en el servicio o al inicio de algún tipo de tratamiento «novedoso».
La Gerencia Regional de salud iniciará el proceso de responsabilidad patrimonial que siempre se pone en marcha en casos similares.