Cientos de migrantes que permanecen acampados en la playa del Trampolín de Ceuta han iniciado una huelga de hambre para reclamar poder solicitar asilo y una solución a la situación en la que se encuentran tras su entrada en la ciudad autónoma.
La protesta se produce después de que estas personas lleven alrededor de 17 días en este asentamiento, al que llegaron tras el cruce masivo registrado a finales de julio. Durante estos días han levantado pequeñas estructuras para refugiarse y han colocado pancartas y banderas españolas.
Según ha informado TVE, los migrantes han decidido comenzar una huelga de hambre y muchos de ellos aseguran que continuarán con la protesta, al menos, hasta este miércoles si no reciben una respuesta. Una de sus principales reivindicaciones es poder acceder al procedimiento de protección internacional.
La concentración se ha organizado de manera espontánea y sin una convocatoria oficial. Entre las consignas que se repiten durante la protesta destaca la petición de «asilo» y el rechazo a volver a Marruecos.
La situación se produce en plena crisis migratoria en Ceuta, donde todavía permanecen miles de personas que accedieron a la ciudad durante la entrada masiva. Según las estimaciones del Gobierno ceutí recogidas por RTVE, entre 5.000 y 8.000 personas continúan en la ciudad.
Mientras tanto, el Gobierno ha anunciado la habilitación de 1.500 plazas temporales para ofrecer alojamiento a las personas que todavía permanecen en Ceuta, mientras las administraciones trabajan en la gestión de la situación. RTVE también ha informado de que distintas organizaciones reclaman que se acelere la tramitación de las solicitudes de asilo y que se garanticen entrevistas individuales a los migrantes.
La protesta añade así un nuevo foco de tensión a una crisis que continúa semanas después de la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma