El SEPRONA investiga a un ganadero en Cantabria por un vertido de purines que habría provocado la muerte de más de 2.100 peces y graves daños en el ecosistema de los ríos Llerana y Pisueña.
La investigación comenzó tras detectarse la contaminación del agua. Durante las inspecciones, los agentes localizaron tuberías ocultas que conectaban una explotación ganadera con un arroyo, permitiendo el vertido de purines, residuos procedentes de las excreciones del ganado y del agua utilizada para la limpieza de las instalaciones.
Según la investigación, el sistema habría permitido realizar los vertidos directamente al cauce y evitar los costes asociados a la gestión de estos residuos.
El impacto ambiental ha sido especialmente grave en una zona incluida en la Red Natura 2000, donde se ha constatado la muerte de más de 2.100 peces. Los efectos sobre el ecosistema podrían prolongarse durante años hasta recuperar las condiciones anteriores a la contaminación.
Los hechos podrían constituir una infracción muy grave, con multas de entre 3.000 y 60.000 euros, además de una posible indemnización por los daños ambientales que podría superar los 300.000 euros.
La investigación continúa también por la vía penal ante la posible comisión de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.