La selección española de waterpolo finalmente no pudo conseguir ayer miércoles su pase a semifinales del Europeo, después de un sufrido partido en el que Grecia consiguió dar la sorpresa e imponerse a los campeones olímpicos y del Mundo (6-7), que de esta manera no podrán luchar por el único título que se les resiste.
Los hombres que dirige Joan Jané no fueron capaces de mostrar en la piscina su notable superioridad, con lo que tan sólo podrán luchar por la quinta plaza, la misma que ocuparon en el último Campeonato de Europa, disputado en Sevilla.
Las carencias del equipo español llegaron tanto en ataque, donde apenas aprovecharon el 50 por ciento de sus superioridades numéricas, como en defensa, que presentó ciertos agujeros en momentos complicados y fue incapaz de detener a los jugadores helenos, a pesar de que Rollán, que demostró tener problemas en su pierna derecha durante el partido, no tuvo ni mucho menos una mala actuación.
Los griegos, dirigidos por Kyriakos Iosifidis, ya empezaron a dejar claras sus aspiraciones desde los primeros minutos del encuentro al adelantarse en el marcador por mediación de uno de los jugadores más destacados del partido, Kalakonas. Apenas unos segundos antes, el capitán de la selección española, Estiarte, había fallado un penalti que se marchó al travesaño.