4 MALLORCA: Leo Franco; Olaizola, Nadal, Siviero, Miquel Soler; Lauren, Engonga, Francisco Soler, Stankovic (Carreras, min. 91); Carlos (Ibagaza, min, 71) y Diego Tristán.
1 MÓNACO: Barthez; Sagnol, Márquez, Djteou, Contreras; Giuly (Christanval, min. 46), Lamouchi, Da Costa, Gallardo; Trezeguet (Diao, min. 58) y Simone (Prso, min. 77).
GOLES: 0-1, min. 2: «Muñeco» Gallardo profundiza por la banda izquierda y cede a Simone que marca ajustado al palo izquierdo de Leo Franco; 1-1, min. 42: Stankovic, de falta directa; 2-1, min. 51: Stankovic, de penalti; 3-1, min. 62; Barthez derriba a Carlos en el área y Stankovic vuelve a marcar de penalti; 4-1, min. 90: Diego Tristán.
N ARBITRO: Pieruigi Collina, (Italia). Amonestó a Lauren, del Mallorca; a Marquez, del Mónaco, en dos ocasiones por lo que le expulsó en el minuto 54, a Barthez y Sagnol.
Partido de ida de los octavos de final de la Copa de la UEFA disputado en el estadio Son Moix de Palma ante unos 17.000 espectadores. El príncipe Alberto de Mónaco presenció el encuentro en el palco de honor, junto a las autoridades locales y el propietario del Mallorca, Antonio Asensio. Antes del partido se repartieron entre el público 10.000 cartulinas de color blanco, 6.000 globos rojos y 6.000 rollos de papel. Gran ambiente en las gradas y terreno de juegos en perfectas condiciones.
TOMEU TERRASA
FOTOS: TOMÀS MONSERRAT
El Mallorca otorgó un poco más de lujo a su currículo europeo cosiendo otra noche épica. El grupo de Vázquez fulminó al mejor equipo de Francia y mira de reojo los cuartos de final de la UEFA Cup. Jovan Stankovic "autor de los tres goles que firmó su equipo, dos de ellos desde el punto de penalti" ejecutó al Mónaco y levantó a un equipo que había recibido una golpe industrial cuando el partido no había hecho otra cosa que nacer. El cuadro balear arrolló durante un buen tramo del segundo acto al cuadro francés, aunque fue en el último minuto y gracias a un contragolpe culminado por Tristán cuando rubricó su acceso a la siguiente ronda.
Una genialidad de Stankovic otorgó aire a un Mallorca que había quedado atrapado en la telaraña que había tejido el Mónaco en la zona de las calderas. El cuadro balear tuvo muchos problemas para recuperar el esférico y el tempranero gol de Simone había enfriado sobremanera el encuentro. De hecho, sin tiempo para merecerlo, el cuadro francés se vió con ventaja en el marcador y el partido cobró una nueva dimensión a las primeras de cambio. El guión local sufrió un gazapo significativo tras una carrera de Gallardo por la banda izquierda que acabó con un balón franco para Marco Simone, quien completamente solo ante Leo Franco trazó un disparo seco y con el esférico besando la red. Mallorca apretó los dientes tras sufrir este enorme mazazo. Mostró algo de verticalidad el conjunto de Vázquez y Carlos Domínguez y Diego Tristán desperdiciaron dos ocasiones extraordinarias.
El Mónaco no tuvo excesivos problemas para sacudirse el tímido gobierno bermellón y enfriar el duelo. De hecho, el cuadro francés pasó a administrar más el balón, pero su fútbol careció casi siempre de la profunidad necesaria para generar peligro. Gallardo y Simone, dos de las principales referencias ofensivas del cuadro visitante, se movieron casi siempre con una gran libertad, pero el suministro de balones fue exiguo. Imbuido el partido en zona muerta, fue necesario un golpe de talento de Stankovic para rehabilitar al Mallorca. Una falta sobre Carlos Domínguez en la frontal del área grande sirvió al zurdo para incrustar el balón en la escuadra tras botar de forma magistral la falta.
En el segundo acto todo cambió de forma radical. El Mallorca encontró petroleo en una incursión de Carlos en el área francesa; el atacante andaluz superó por velocidad a Christandal y fue derribado. Stankovic ejecutó la pena máxima y puso por delante a su equipo (2-1). Un minuto después, el Mónaco acumuló más problemas. Márquez veía su segunda cartulina amarilla y dejaba a su equipo con diez hombres sobre el terreno de juego, aunque fue Barthez quien jugó un papel determinante en el hundimiento francés. Considerado uno de los mejores porteros del planeta, cometió un error de aficionado que intentó enmendar derribando de nuevo a Carlos en el interior del área. Stankovic volvió a situar el balón sobre el punto de penalti y repitió suerte (3-1). Herido casi de muerte, el Mónaco situó su defensa a muchos metros de su portería y asumió riesgos que Tristán aprovechó en el último minuto para sentenciar y hacer saltar la banca.