Los peores augurios que se tenían tras la lesión de Arantxa Novo en el partido frente al Celta de Vigo se cumplieron ayer. La base gallega del Club Bàsquet Puig d'en Valls estará, como mínimo, dos meses de baja, si no es que son más, ya que la resonancia que se le practicó ayer en Barcelona dejó muchas dudas.
La inflamación de la rodilla no permitía ver al 100% todo lo que tenía, pero lo que sí se pudo apreciar es que aparecía una rotura parcial del ligamento anterior cruzado y pudiera ser que el otro ligamento también estuviera tocado.
Arantxa Novo volverá a pasar una nueva resonancia dentro de 15 días, pero hasta entonces debe guardar reposo absoluto. La jugadora, que tras la exploración se marchó a Lugo a realizar unos exámenes, se quedará en su ciudad hasta que finalice sus pruebas académicas. A su vuelta a la isla deberá hacer escala nuevamente en Barcelona y pasar por el citado control para aclarar cualquier otra duda que pueda surgir en esta lesión de rodilla.
Ante esta situación, el PDV no se ha planteado fichar a ninguna jugadora que sustituya a la base gallega, ya que el club de Santa Eulària atraviesa un grave bache económico que impide realizar cualquier incorporación, según manifestó ayer el director técnico del club, Víctor Torres. «Estamos teniendo ingresos, pero todavía estamos pagando haber participado el año pasado en competición europea», manifestó.
Las opciones que le quedan ahora a Jordi Fernández de cara al encuentro frente al Mann Filter de Zaragoza del próximo sábado son utilizar a Anna Gómez de base, que ya lo venía haciendo como sustituta de Novo, así como que Anabel Jiménez y Silvia Morales puedan ocupar también esa demarcación.