| At. Ciutadella | 1 |
| Eivissa | 1 |
ATLÈTIC CIUTADELLA: Àngel (**), Gaimundi (*), Sergi (*), Quintas (*), Juanlu (**), Dani (**), Sam (**), Taltavull (*), David Fernández (*), Nando (**) e Igor (*).
Cambios: Marcos (**) por Gaimundi, Alcina (*) por Quintas y Palacios (*)por Juanlu.
EIVISSA: Vicente (*), Sergio (**), Daroca (*), Buti (*), Olmos (*), Santa (**), Pepe (**), Morales (**), Suso (*), Nando (*)y Jorge (**).
Cambios: Muñoz (**) por Vicente, Edu (*) por Sergio y Joaquín (*) por Jorge.
Goles:
0-1, minuto 43, Jorge.
1-1, minuto 95, Marcos.
Àrbitro: Pintado Calero. Bien. Amonestó al local Nando y a los visitantes Buti y Santa.
Sergio Servera|CIUTADELLA
El Atlètic Ciutadella logró ayer salvar de forma agónica un punto en el discreto partido que rubricaron los bermellones frente al Eivissa. Los pitiusos no fueron superiores pero supieron aprovechar su única ocasión clara de peligro en la primera parte para adelantarse en el marcador y sembrar de dudas el segundo tiempo de los locales. Al final, un tanto ya en el descuento de Marcos Vaquero puso el empate en el marcador.
Lo cierto es que andaba expectante la afición menorquina tras los acontecimientos de la última semana. Los vientos de guerra que han soplado durante los últimos días tuvieron ayer su replica en la climatología adversa que condicionó el encuentro de principio a fin. El preparador asturiano del Atlétic situó sobre el terreno de juego en su primera alineación a un equipo y una disposición que perfectamente hubiera firmado Jesús Carazo. Sin embargo, no se notó cómodo el equipo bermellón en esos primeros compases.Tampoco el Eivissa. Fueron monótonos los compases iniciales. No hubo ocasiones ni siquiera amagos de ellos. Los dos equipos parecían estudiarse desde la distancia. Pero nadie se atrevía a hincar el diente sobre la presa contraria. El Atlètic jugó en esos primeros 45 minutos en contra del viento y esperando mejor fortuna en la segunda mitad intentó capear el temporal climatologico y para nada del rival a base de contemporizar la posesión de balón. No era fácil. Juanlu Sanz en punta intentó a base de coraje establecer las directrices para acercarse al meta Vicente, siendo sin embargo sus intentos vanos.
Al igual que los de Gaimundi por banda derecha y no tanto por la izquierda donde David Fernández -inédito en ese primer tiemo- sufría demasiado con los azotes de un viento que el riojano hasta ayer desconocía. En los últimos minutos y cuando empezaba a desperezarse el equipo local en ataque un despiste defensivo en las marcas sirvió para que Jorge recogiera dentro del área un balón largo en diagonal y después de una ejecución perfecta adelantara a los vistitantes en el marcador. Fue un gol de esos llamados psicológicos. El empate llegó en el descuento cuando Marcos colocó de forma exquisita un balón en la escuadra derecha del meta suplente Muñoz.