I.M.
La selección española de balonmano dio un nuevo paso hacia las
semifinales tras imponerse a Ucrania por 29-31, una escasa renta,
que obligará al equipo nacional al menos a empatar hoy con
Eslovenia, si quiere acceder a la lucha por las melladas que se
iniciará a partir del próximo sábado en Zúrich. Al igual que
ocurriera ante Polonia al conjunto español le costó ajustar el
sistema defensivo, en esta ocasión un 6-0, lo que permitió a
Ucrania, que tan sólo ha ganado un partido en todo el torneo,
iniciar el encuentro por delante en el marcador. Hasta dos goles de
ventaja (8-6) llegó a tener el equipo ucraniano, que no
desaprovechó el frío arranque del portero José Javier Hombrados, y,
sobre todo, la sorprendente debilidad que mostró Demetrio Lozano,
para machacar la meta española con los lanzamientos en circulación
del extremo derecho Mykola Stetsyura. Tampoco mucho más entonado
comenzó el ataque, que ante la imposibilidad de conectar con el
pivote Rubén Garabaya, sobrevivió a base de los lanzamientos del
hispano-cubano Julio Fis y las penetraciones de Mateo Garralda. Una
auténtica ruleta rusa, pues ni el jugador del Ciudad Real ni el del
Portland San Antonio, que regresaba a la competición tras quedarse
fuera de la convocatoria ante Polonia, son dos jugadores, sobre
todo, Fis de rachas. Así tras tres goles consecutivos, el de
Guantánamo encadenó varios errores, permitiendo a los ucranianos
agarrarse al partido y al marcador.
Balonmano
España gana a Ucrania con apuros y se complica la última jornada