Sergio Morro |LONDRES
El Valencia se enfrenta al Chelsea en Stamford Bridge, en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, con el objetivo de lograr un buen resultado que le permita resolver la eliminatoria una semana después en Mestalla. No perder y conseguir algún gol son las dos ideas que centran el trabajo de los valencianistas antes de afrontar este choque inédito en las competiciones europeas.
Para este encuentro, el Valencia contará con la sensible baja de su máximo goleador, Fernando Morientes, quien sufrió una luxación en el hombro en el partido internacional de España frente a Islandia, y que ya fue hace tres años el verdugo del Chelsea cuando militaba en el Mónaco en las semifinales de esta competición.
Además de la ausencia de Morientes, el conjunto español también cuenta con las de Carlos Marchena y David Navarro por sanción, tras los castigos impuestos a ambos jugadores como consecuencia de los incidentes del final del partido ante el Inter de Milán en la anterior eliminatoria.
Al margen de estos tres jugadores, Quique Sánchez Flores, entrenador del equipo, tampoco podrá contar con los lesionados de larga duración como Rubén Baraja, Jaime Gavilán, Eduardo Gaspar Daud y Mario Regueiro. Ante esta situación, el entrenador del Valencia ha convocado a diecinueve jugadores, de los que descartará probablemente al tercer portero Juan Luis Mora, y entre los que se encuentran los futbolistas del filial Miguel Pallardó y Nacho Insa.
La principal duda en el once inicial del Valencia reside en conocer si Miguel Angel Angulo integrará el equipo inicial en el ataque junto a David Villa, aunque lo más probable es que Quique lo reserve para tener alguna variante ofensiva en la segunda parte ante la falta de efectivos en esta parcela.
El Valencia tratará de asaltar uno de los estadios más inaccesibles de Europa, ya que desde que Jose Murinho se hizo cargo del Chelsea, el conjunto londinense sólo ha perdido en uno de los catorce partidos que ha disputado como local en la Liga de Campeones. Fue hace trece meses ante el Barcelona.
El Chelsea, pese a su bajón de juego, consigue sacar adelante los partidos y confía en que esta sea su temporada definitiva para asaltar el trono europeo, tras haber quedado eliminado en dos ocasiones en las semifinales.
Para este encuentro, Mourinho no podrá contar con Joe Cole, Arjen Robben, Michael Essien ni con Wayne Bridge, todos ellos lesionados.